SALTA – Los impuestos en Salta representan una gran presión para el sector económico y también para los salteños. Un informe del leral de la Fundación Mediterránea, alertó sobre una presión del 5,6% entre Ingresos Brutos y Sello, lo cual perjudica a los empresarios salteños.
La mayor presión tributaria corresponde a Ingresos Brutos, IVA, Ganancias y la abultada tasa municipal. Esto está generando un gran conflicto para el sector económico, donde los más afectados son los correspondientes al comercio y al turismo. Estos sectores piden una disminución de impuestos del 5,1% para aliviar la presión impositiva.
El sector económico le reclama esta situación al gobierno provincial y afirman que el 45% del valor de un producto, corresponde a impuestos. La Cámara de Comercio, presidida por Gustavo Herrera, afirma que «Ingresos Brutos es el impuesto que más encarece los productos, ya que se aplica a toda la cadena de distribución». También piden que se eliminen las retenciones bancarias automáticas lo cual representa saldos a favor para las empresas sin ajuste por inflación.
En el caso del turismo, desde hace tiempo se viene pidiendo un alivio fiscal para el sector, lo cual produce que no se logre competir con otros destinos turísticos internacionales que fueron muy visitados durante la temporada como Brasil y Chile. El sector afirma que posee un 30% de ocupación hotelera que es resultado de la presión tributaria.
La carga impositiva que afecta a la gente de Salta
En Salta, es una tarea muy complicada poder mantener un comercio. Hablando claramente de pequeños comerciantes que forman parte de la economía local. Las tasas municipales se encuentran por las nubes y las otras retenciones que realiza el gobierno, generan una crisis para los emprendedores que muchas veces se ven obligados a abandonar sus comercios.
Para la gente de pie, también hay un gran aumento en cuanto a impuestos municipales correspondientes a bienes, algo que muchas veces se ignora. Hay gente que paga $600.000 de impuestos municipales y representa un gran golpe al bolsillo para los salteños. Salta tiene una gran carga impositiva que afecta a la gente, a los comercios y también a las empresas, dejando una situación donde todos pierden.