SALTA – La Municipalidad de Salta continúa su persecución a trabajadores mediante la participación de la Dirección de Seguridad Vial. En la jornada de hoy se realizaron controles preventivos en los que multaron a seis trabajadores informales, de los cuales eran cuatro de Capital y dos de Campo Quijano.
La guerra contra Uber no frena y la Municipalidad de Salta realizó controles en los que participaron Seguridad Vial y la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT). En Salta retuvieron a dos automovilistas y dos motociclistas que estaban realizando servicios de transporte informal.
También se retuvo a dos automovilistas en el Puesto de Control Policial de Campo Quijano. Estos conductores transportaban pasajeros provenientes de San Antonio de los Cobres y no contaban con la habilitación necesaria. Los automóviles se dirigían rumbo a la capital salteña.
A los conductores que ofrecían el servicio, se les realizó una infracción por violar el Artículo 08 de la Resolución N°290/18 de AMT. También se les retuvo el vehículo tal como viene ocurriendo con los trabajadores de Uber que fueron multados en Salta. Esto se da dentro de un contexto en que la municipalidad y el Gobierno provincial, buscan sancionar a trabajadores informales del transporte.
La persecución de la Municipalidad de Salta contra trabajadores
Recientemente se vienen observando varios hechos en los que la Municipalidad de Salta sancionó a trabajadores por distintos motivos. Hace unos días, echaron de la vía pública a un vendedor de tortillas, algo inentendible en medio de la crisis económica actual. Situaciones parecidas se observan todo el tiempo en las peatonales de la zona céntrica de la ciudad. También multaron hace unas semanas a una gomería.
En el caso de Uber, la persecución contra los conductores es total. Todo avalado por los artículos de la AMT. Lejos de avanzar en una legislación que le permita a los trabajadores poder desempeñar su labor desde la formalidad, la municipalidad avanza contra los conductores mediante retenciones de documentación, vehículos y también con multas excesivas. Los trabajadores independientes tienen que convivir constantemente con estas persecuciones y deben salir a la calle sin saber si se les quitarán sus elementos de trabajo.