SALTA – La UNSa viene siendo castigada por las políticas de ajuste que influyen directamente en las instituciones de educación superior. En ese contexto, se sumaron a un nuevo paro general de 48 horas en contra del desfinanciamiento universitario.
En ese sentido, los docentes de la UNSa criticaron a la CGT por la tibia actitud frente a las medidas del gobierno de Javier Milei. Recientemente, desde el sindicato trabajador, llamaron a un paro general previsto para el 8 de abril. El detonante fue la brutal represión que se vivió la semana pasada en la marcha de los jubilados. También participarán en la marcha del 24 de marzo por el Día de la Memoria.
Diego Maita, secretario general de ADIUNSa, habló con un medio salteño y mencionó en relación al paro que «todos los sindicatos estamos de paro, es una medida que involucra a todos los sectores». A su vez alertó sobre la situación salarial, resaltando que «los salarios desde el 2023 no están yendo conforme a la inflación. El sector universitario no tiene sueldos altos, el 85% de los sueldos están por debajo de la línea de pobreza».
Maita también cuestionó el lento accionar de la CGT frente a las políticas de recorte que imparte el Gobierno nacional. «Aunque la CGT deja mucho que desear, se tardó en llamar al paro. Hay que decirle basta al gobierno nacional, este es un problema de todos los trabajadores estatales, y sin olvidar a los jubilados, que también se van a sumar», acusó.
La compleja situación de los docentes de la UNSa
Diego Maita resaltó que el plan de lucha de los docentes de la UNSa va a continuar para enfrentar el ajuste. «Estamos en un plan de lucha para que el gobierno nacional llame a paritarias. Hoy nos confirmaron que la convocatoria será el 8 de abril, aunque seguramente estaremos acompañando», detalló. A su vez afirmó que un docente con con 20 horas semanales y 20 años de antigüedad cobra aproximadamente $500.000.
También se refirió al desfinanciamiento que está afectando a la UNSa y destacó que hay una preocupación por «los fondos que no llegan para continuar las obras, los fondos para becas, y la falta de inversión en la educación pública». La Universidad Nacional de Salta tuvo que realizar maniobras para combatir los costos del establecimiento en medio del ajuste.