SALTA – Ayer se viralizó un video en donde se ve a una mujer agrediendo físicamente a un trabajador municipal. El clip muestra cómo la conductora desciende del vehículo, y le propina una certera y contundente trompada en la boca. Como era de esperarse, la mujer fue el centro de las críticas. El repudio llegó de todos lados, porque nada justifica una reacción de este tipo. Incluso, Emiliano Durand salió a anunciar que la denunciará penalmente.
No conforme con eso, Durand mostró que la mujer tiene multas impagas, exponiéndola a través de sus redes sociales, en donde tiene casi 10 mil seguidores. Los municipales salieron a solidarizarse con el trabajador agredido, lógicamente. Pero durante esta mañana, Infinito mantuvo dialogo con la mujer denunciada, y ella pudo contar su versión de la historia.
Relató lo innegable. Que sí golpeó al banderillero, pero su reacción fue motivada por una serie de insultos, improperios hacia ella. Sin entender el por qué, ya que había acatado la orden de reducir la velocidad. Y que, como si eso no hubiera sido suficiente, también habría sido víctima de comentarios sexuales, lo que terminó detonando su mal accionar en contra del trabajador municipal.
Emiliano Durand, metido en una polémica
En este contexto, aseguró que lo único que quiso es hacerse respetar. También contó que decidió no darle aviso a la policía porque estaba segura que no iban a creerle. Cuestionó con dureza al trabajador municipal, manifestando que, por tener el chaleco identificatorio, se creen intocables.
Tras ser consultada por la reacción del propio intendente Emiliano Durand, la mujer, llamada Leona Cambell, remarcó que el haberla expuesto de esa manera no hace más que “incentivar la violencia de género”, especialmente cuando el propio empleado reconoció haberla insultado. Aun así, el banderillero niega haber realizado un comentario de contenido sexual.
Mientras esto se dirime en la Justicia, Emiliano Durand se las ingenió para quedar en el centro de la polémica. Que todas las miradas vayan hacia él. Nadie habla del banderillero, sino de cómo Durand expuso a una vecina sin haber escuchado los dos lados de la historia que, repetimos, nada justifica la violenta reacción de la mujer.