SALTA – Atrás quedó el espíritu combativo de la diputada Griselda Galleguillos. Aquella figura que no hacía más que cuestionar cada movimiento del gobierno de Gustavo Sáenz, hoy elige no confrontar. No obstante, sus adversarios políticos decidieron unir fuerzas en su contra para las próximas elecciones y eso generó malestar en ella.
Sus principales contrincantes en el ámbito político decidieron unir fuerza para respaldar a Leonor Minetti quien busca renovar su banca en el Senado. La rival de Galleguillos cuenta con el apoyo de Lino Yonar (Campo Quijano) y de Sergio Ramos (Rosario de Lerma). Esta estrategia enfureció a la polémica legisladora y explotó de bronca.
Por eso fue que en la sesión de Diputados no sólo reafirmó su candidatura sino que habló de un intento de frenarla. Aparte, apuntó contra sus excompañeros de La Libertad Avanza por sus antiguas críticas al voto electrónico. «Resulta que son parte de la estafa porque también se están presentando a última hora. Espero que, después de los resultados, cuando no les vaya bien, no digan que fue una estafa”, criticó Galleguillos.
Griselda Galleguillo le apuntó a sus detractores
Según la diputada Griselda Galleguillos sus adversarios políticos representan la verdadera casta política salteña. Los dos principales apuntados de la candidata a senadora fueron Yonar y Ramos porque optaron por aliarse para ponerle un freno a la joven política salteña. Forma parte del juego y pueden darse este tipo de armados, aunque tal vez pensaba que tenía garantizada la victoria.
«El aparato político de siempre, el aparato de la corrupción, implementó un armado estratégico a la hora de llevar las listas. Como toda casta política, no quieren perder sus privilegios y mantenerse en el poder. Resulta que los intendentes están intercambiando sus mujeres para que participen en política», cuestionó Galleguillos.