SALTA – (Diego Nofal).- Las elecciones Salta 2025, ya están en marcha. No, no estoy errado los comicios no son solo el acto electoral en sí. Alrededor hay muchos mecanismos que ya empezaron a funcionar. Pero sobre todo empezó a funcionar el aparato comunicacional de toda la oferta de candidatos que se presentarán en la contienda que tendrá lugar el próximo 11 de mayo entre las 8 y las 18 horas.
Pocas veces, en la historia reciente local, una elección en Salta debe haber sido tan complicada para los votantes. No por lo que representa en sí un comicio de medio término al que casi todos ningunean. Sino porque las opciones electorales son entre malas y muy malas. Tal vez algún que otro perfil, más o menos técnico, se destaca entre los candidatos, pero la verdad, hoy por hoy, no sabría a quién ponerle un voto.
Por un lado tenemos a Flavia Royón. Perfil interesante, una profesional destacada pero tiene algo que la gente detesta: haber sido funcionaria de Alberto. Luego funcionaria de Javier Milei. Este coqueteo permanente entre dos puntas que tiene el gobernador Gustavo Sáenz no le gusta a nadie.
Por otro lado, tenemos a Guillermo Kripper: un personaje simpático, bastante carismático y conocido. Pero que, en su faceta como concejal, salvo haber estado absolutamente en contra y, luego, absolutamente a favor de las fotomultas no hemos visto mucho. Cerca del oficialismo también podemos colocar a Gabriel Facundo Guzmán, un Tiktoker saencista que se presenta como empresario gastronómico, mucho me gusta en las redes, pero nada que haga pensar que es votable.
En el escalafón del centro podemos encontrar al ya conocido, demasiado conocido, Miguel Nanni. Que hoy parece ser el único candidato de la Unión Cívica Radical, votado en una convención partidaria a la que solo asiste él, elegido por una mesa chica que también integra solo él.
También emerge en la zona centro el PRO, en capital está débil y dividido. Su candidata, Agustina Álvarez, ni siquiera terminó su gestión como concejal, dónde su principal tarea fue subir videos suyos a las redes. Y olvidarse que la habían elegido para confeccionar ordenanzas que mejoren la vida de los vecinos capitalinos.
La oferta libertaria también sale dividida. Por un lado los “libertarios” que responden a Gustavo Sáenz, que además tienen cargos estatales y son muchos más peronistas que anticastas. En este orbe de libertarismo oficialista encabeza la lista Alba Quintar, hermana de un dirigente kirchnerista convertido al mileismo hace apenas dos años.
En la vereda de enfrente están los “libertarios puros” que lleva como candidato a Claudio José Cansino, que se presenta a sí mismo como CEO de Ceodem y fundador de Fierrero SAS. De ninguna de las dos empresas pudimos encontrar una página web o algo que nos diga a qué se dedican, de él tampoco sabemos nada.
El pejotismo oficial lleva dos candidatos, el denunciador serial Ramón Villa y en otra línea aparece Lía Caliva. Le doy un premio al que encuentre a un dirigente joven y renovado en una lista del PJ salteño durante los últimos 20 años. Parece que está prohibido el surgimiento de nuevas figuras en el partido que hoy conduce otra figurita repetida, Cristina Kirchner.
Si usted forma parte del enorme caudal de votantes de la izquierda, puede elegir las boletas sin mirar. Todos son nombres que ya conocen y que, igual que en el PJ, tienen prohibido ceder los primeros lugares en las listas. Pablo López, en el FIT; Andrea Villegas, en el MST; Marcos Tognolini en el MAS y Verónica Gil en Política Obrera. Si juntos les iba mal en las elecciones, seguro que la estrategia de atomizar los pocos votos de la izquierda será muy exitosa. Suerte chicos, la van a necesitar.
La nómina electoral la completa el Partido Conservador Popular, recientemente intervenido y con Guillermo Durand Cornejo como referente que lleva a Julia Carolina Valencia Donat como primera candidata a diputada ¡Por fin una cara nueva!
También serán parte de la contienda Gonzalo Olarte por Patria Grande y José “Papalardo” López, me encantaría aportarles datos, pero Google no me tiro ningún teléfono donde ubicarlos.
Este es el panorama salteño. Nos espera otra vez unas elecciones en Salta y una Cámara carente de debates interesantes y, sobre todo, carente de material humano para dirigir los destinos institucionales de la provincia.