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Gobierno de Salta: Entre rumores de acopio de comida para las elecciones, hay 10 mil personas que no recibieron nada

El Intra se comunicó con una joven llamada Agustina Matwiejuk, una comunicadora que mantiene contacto con las comunidades olvidadas por la Provincia hace más de cinco años

Gobierno de Salta

SALTA – Pasan los días y las comunidades del Departamento Rivadavia no logran captar la atención del Gobierno de Salta. Aislados de todo y de todos, son 14 comunidades las que recibieron solo indiferencia por parte de la gestión de Gustavo Sáenz, que sobrevuela por los cielos en helicóptero. Los caciques de las comunidades luchan contra la Madre Naturaleza para proteger a su gente que, a duras penas, sobrevive entre colchones mojados y el miedo constante de una nueva crecida.

El Intra se comunicó con una joven llamada Agustina Matwiejuk, una comunicadora que mantiene contacto con las comunidades olvidadas por la Provincia hace más de cinco años. Una suerte de intermediaria. Ella mantiene un vínculo con los caciques de cada comunidad. De hecho, mientras se redacta esta nota, se encarga de acomodar las donaciones que ella misma gestionó, a través de su proyecto autogestivo Mochila Solidaria Salta.

Al ser consultada sobre cómo nadie pudo prever una situación así, explicó: “Cuando se inundaron la semana pasada y el Ministro de Obras Públicas, Sergio Camacho, negó que tuviera esa inundación, decía que los anillos de defensa del río funcionaban bien. Ese fue el primer golpe de impotencia que le dio a los caciques. Porque, bueno, evidentemente estaban inundados y a los días tuvieron que salir a decir que eso estaba pasando. En realidad, salieron a decir que se desbordó el río, pero no había comunidades inundadas”.

Estado ausente

“Hasta que llegaron las imágenes y recién ahí el gobierno, como que hubiera tomado conciencia de que la gente esa son seres humanos y estaban ahí. Y cuando empezaron a mandar las asistencias, también fue otro golpe de impotencia porque decían que estaban haciendo territorio en todo el territorio las 24 horas, lo cual no es así y sigue sin ser así. Hay un listado de comunidades que todavía no han sido atendidas, pero hay otras que fueron atendidas pero sin un plan estratégico o un plan organizado de contingencia”, relató la joven.

En este punto, indicó que entre las comunidades existe un gran malestar por la falta de organización por parte del gobierno de Salta. Sobre todo a la hora de la distribución de los módulos focalizados. Recordemos que son bolsones de comida, con los alimentos básico, que tienen el sello del Ejecutivo provincial.

“Dejan todas las mercaderías en la casa de una familia o de una comunidad. Y después no se hace la repartija porque siguen algunas comunidades sin acceso. O sea con los caminos intransitables. El gobierno se aplaude por ir a una comunidad y dejar 20 módulos focalizados cuando solamente se necesita, por ejemplo, por familia uno o dos”, manifestó la joven. La mala organización de la gestión provincial está dejando sin acceso a la ayuda, al resto de las comunidades.

“Te imaginarás que si el gobierno no tiene un plan organizado, los hermanos en este momento mucho menos”. Imposibilitados por todos lados, las comunidades deben lidiar con los rumores sobre el reparto de alimentos. Hay quienes aseguran que está acopiada en casas de punteros, y que sería repartida a fines de abril o principios de mayo, próximos a las elecciones locales. Aunque reconoció haber escuchado las versiones, de los caciques puntualmente no escuchó nada.

Plan estratégico que el Gobierno de Salta no ve

Ante el mal manejo por parte del gobierno de Salta, contó que, las comunidades, aplicaron una forma de confluir entre todos y que a ninguno le faltase alimentos. Y no se explica por qué desde la gestión de Sáenz no lo llevan adelante. “Hay una forma de entregar las donaciones que la usaron en algunos momentos otras fundaciones u otras campañas, que es convocar a las comunidades, a una cercana, a una donde puedan confluir por lo menos unas 10 o 20 familias y hacer una fila y entregar eficientemente las donaciones o la asistencia. Es calcularlo por persona o por casa la cantidad de personas que viven. De esta manera, bueno, siempre ha funcionado mejor que acopiar en una sola casa”.

Luego, relató que, de acuerdo a la comunicación fluida que mantiene con los caciques, aseguró que “Y hasta ahora por lo menos 10.000 personas”, que no recibieron “ni un grano de arroz”. Las comunidades son: Pozo La China, Larguero, Monte Blanco, la Estrella. El Mistolar, Pozo El Toro, el Bravo, Alto La Sierra, Vertientes. La Paz, El Cruce, Bajo Grande, Pozo El Araoz y Monte Carmelo.

En este sentido cuestionó las declaraciones del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, en donde el mandatario se arrogó el haber visitado la zona inundada, una vez. Luego, reconoció que no se podía llegar a ciertos lugares debido a los caminos intransitables y al mal clima. Pero para la joven, sus dichos no fueron al azar, puesto que salió a hablar “a partir de la cantidad de denuncias y reclamos con nombre de comunidades. Comunidades que tienen personería jurídica, o sea que están muy reconocidas ya por el Estado”.

“Pero la verdad es que sí puede ser que sea una justificación, pero es una justificación de la justificación de la justificación. Es como, si fuera por ello no nos enteramos. Esto fue por el hecho de que Santa Victoria hoy esté un poco, ni siquiera  lo necesario en los medios, en los medios nacionales, justamente por haber hecho bastante ruido, entre todos”, logró destacar en medio de esta tragedia.

Sobrevivir marginados, inundados y olvidados por el Gobierno de Salta

Ante la consulta sobre la situación actual de las comunidades a las que nadie ayuda, Agustina relató que: “es la misma situación de siempre, la asistencia ahí no llega en todo el año. Hace muchos años llega a lugares cercanos donde estas personas tienen que caminar kilómetros bajo el sol o la lluvia, en una ruta sin seguridad. Sin asfalto, y en este momento están entregados al destino. Porque no pueden recibir alimentos, están sin comer.  Los chicos sin tomar leche hace más de 10 días. No tienen pañales, tienen los colchones mojados”.

Luego habló de la presencia del ministro Mario Mimessi, en donde los videos institucionales lo muestran al frente de la movilización, en la entrega de los módulos, pero la realidad es otra según la joven comunicadora. En las comunidades que se mencionan en párrafos anteriores “no se lo vio”.

En este sentido, dijo que al Gobierno de Salta le falta muchísimo conocimiento sobre la cantidad de personas que habitan las distintas comunidades. Por ejemplo: “el gobierno dice, ‘asistimos a Misión La Paz’. En Misión La Paz viven ocho mil personas. Y ellos fueron a una comunidad donde hay una familia que viven, no sé, treinta personas, y eso no hace a nada”. Entonces, contó que la comida se deja ahí para que las comunidades se organicen y se la repartan.

“También dicen que fueron a Santa María. En Santa María viven otras diez mil personas, pero si él (por Mimessi) va y se saca una foto con una sola familia que está compuesta por veinte, quince personas para la foto, acá confunde. Porque te dicen, ‘pero ya estuvimos en Santa María’. Pero Santa María son, no sé, veinte comunidades, no es que es una sola comunidad”.

¿Y la salud? Bien, gracias

Desde el Gobierno de Salta parecen no tener noción de los riesgos a los que las comunidades están expuestas. El tema de la nula asistencia sanitaria, en el contexto que atraviesan, amenaza sus vidas. Agustina contó que, ninguna de las comunidades, vio al ministro de Salud, Federico Mangione. “No es como a Mimessi que al menos sale en la foto”. A él no lo vio nadie. Y por estas horas, las comunidades atraviesan brotes de fiebre, porque están hace días con, literalmente, el agua hasta el cuello.

Sí rescató la presencia de uno que otro médico, pero que llega a las zonas sin medicamentos. Más bien como un acto de presencia. Esta es la otra cara de la realidad de las comunidades en el departamento Rivadavia. Las fotos y videos institucionales muestran una ínfima parte de lo que realmente ocurre y, al parecer, a nadie le importa.