SALTA – Los salteños recordarán al concejal José García por ser el autor de una de las frases más recordadas: “El que no esté a la altura de su trabajo, que se vaya a su casa, papá” acompañado de un gestito con la mano. Ahora, se encuentra abocado 100% a la producción del videoclip de una de sus míticas canciones, la que le permitió saltar al mundo de la música y coronarse como el vencedor de Operación Triunfo. Pero como concejal, no se le conoce ni un proyecto que beneficie a los salteños.
García tiene más apariciones en la televisión que proyectos presentados. La gente lo ve en las redes sociales, en su programa de streaming, pero en persona, no. Sí se muestra muy activo a la hora de compartir actividad de su carrera como cantante. Cada vez que puede, sube un video suyo cantando, demostrando que tiene una gran voz. Más no así una vocación de servir a los salteños, que le pagan el abultado sueldo que goza hoy por hoy.
Es común ver al edil capitalino publicar fotos, videos y recuerdos vinculados a su vida como cantante, pero no así a lo que realiza como concejal. Algún proyecto, una iniciativa que sea capaz de convencer a los salteños que sí está trabajando para ellos, para que puedan vivir mejor. Pero hasta ahora, no se ha visto nada de eso.
El método José García
El concejal y cantante, mostró a través de su cuenta personal, que está trabajando en la reversión de la canción Milagro de Amor. Además, está preparando un videoclip de la canción, en donde, un grupo de bailarines prepararon un trending para que la gente se sume y participe.
La sociedad salteña mantiene un profundo resentimiento con los concejales salteños. Consideran que podrían hacer más por la ciudad de Salta, pero eligen no hacerlo. A menos que se trate de un impuestazo, porque para aumentar los impuestos, votan todos o la gran mayoría, incluido José García.
Mientras la inseguridad se apodera de la ciudad, en donde las calles no tienen luz y sirven como aliada de los malvivientes, José García invita a los vecinos a bailar. Quizás bailando se olviden las penas, bailando uno podría desconectarse de la pésima calidad de vida que tienen gracias a un Concejo Deliberante que no vela por el bienestar de los vecinos.