SALTA – “Es durísima esta situación”, dijo Cristina Fiore, meses atrás, cuando toda la escuela Joaquín Castellanos era evacuada por una fuga de gas. Con cientos de alumnos intoxicados, desmayándose en la vereda y con los padres preocupados sin entender nada, la ministra de educación de Salta había prometido que el establecimiento mejoraría para recibir a los chicos. Casi a mitad de abril de un nuevo año, nada ha cambiado, sino todo lo contrario.
Los padres están cansados de ser ignorados, que sus pedidos duerman en cajones administrativos. Y, sobre todo, que los chicos, sus hijos, asistan a una escuela que no están en condiciones. Uno de los tutores habló con el medio Aries y destrozó al gobierno de Salta.
“Se nos prometió, prometió y reprometió, y mirá la fecha que estamos. No se hizo nada”, expresó la mujer, dejando en evidencia que, en Salta, las promesas no se cumplen. “Están tomando clase en aulas donde tienen que juntar dos o tres cursos porque no tienen espacio”.
Durante su declaración, la mujer reveló que, luego de haber ocurrido el episodio de la fuga de gas del año pasado en la escuela Joaquín Castellanos, se reunieron con autoridades provinciales. Reunión en la que participó la ministra Cristian Fiore y responsables del área de Infraestructura. “Nos dijeron que para el 20 de marzo ya iba a haber gente trabajando. Hoy estamos a 10 de abril y no pasó nada. Es una tomada de pelo”.
“Ni siquiera fueron a ver el colegio hasta ayer, recién ahora empiezan a hacer evaluaciones”, acusó. “Nos vienen con excusas burocráticas, pero esto era urgente desde el año pasado. El ingeniero a cargo nos prometió que era prioridad. Queremos soluciones ya. Basta de promesas”, cerró.