SALTA – Oficialmente comenzó la campaña electoral en Salta. Los candidatos de los distintos espacios ya fueron presentados. Ahora solo falta que salgan a recorrer los barrios y abracen y besen niños y adultos mayores. Pero hay otra cuestión que preocupa a aquellos disidentes de la gestión de Gustavo Sáenz y es el poder que el oficialismo tiene sobre la prensa. La candidata Julieta Valencia Donat, denunció una “dinastía” que impide una libertad de prensa.
La candidata del Partido Conservador Popular de Salta, que lleva como primer candidato a Fernando Lardies, habló con el periodista del diario La Nación, Diego Cabot y relató a lo que se enfrenta en la provincia. Expuso el poder político que Gustavo Sáenz y Nicolás Demitrópulos le hace sentir a los opositores.
“Ahora voy a enfrentar varias listas, voy como candidata a diputada provincial por el Partido Conservador Popular, que es un partido nacional. Pero que en este momento miramos el escenario político, el escenario este de los medios, como enfrentar realmente el poder”, manifestó Valencia Donat, para luego relatar lo que se vive en Salta.
“Porque particularmente en Salta hay un triángulo de poder. Salta siempre se manejó con dinastías, que así lo puedes llamar, la dinastía de los Romeros, la de Sáenz ahora. Nosotros en este espacio vamos por un partido, no por frente, nos toca enfrentar el poder y la ola que viene cuando vos querés ir a los medios”, indicó la candidata a diputada.
Salta, tierra de nadie, o de unos pocos
Sobre el final, contó cómo viven en el Partido Conservador, la contante censura por no formar parte de las filas del oficialismo que venera a Gustavo Sáenz: “Muchos colegas te respetan, porque dicen, ‘mirá, tengo órdenes de que no puede salir o que no puede salir tu candidato senador, el doctor Fernando Lardies’”.
La falta de libertad de expresión es una realidad en Salta. Es la primera vez que la provincia se niega a mostrar los montos que reparte a los medios de comunicación en lo que concierne a pauta publicitaria. Esto, funciona a modo de bozal, obteniendo el manejo absoluto de la prensa, que no hace más que acatar las directivas que salen de la oficina de Nicolás Demitrópulos.