SALTA – Como se sabe, la exintendenta capitalina, Bettina Romero, decidió salir de su parate comunicacional, y se metió de lleno en las elecciones en Salta. Si bien, en esta edición ella no participará, no se priva de hablar de política, haciendo foco en el desinterés que muestran los salteños. Esto, según su percepción, estaría fomentado por el “circo” que los políticos locales hacen durante la campaña electoral.
“Cada año electoral es una nueva oportunidad para que la política se vuelva a conectar con la sociedad. ¿El desafío? generar interés con ideas y propuestas concretas», dijo Romero. De esta manera, agregó que «muchas veces sucede todo lo contrario: puro circo, confusión y discusiones personales. Pura simulación. Después, algunos se sorprenden por la apatía de la gente y por el crecimiento del ausentismo y del voto en blanco en las elecciones».
En una de sus últimas declaraciones televisivas, la exintendenta salteña también había hablado sobre la ciudad de Salta, al cuestionar los modos del intendente Durand. Además, se animó a comparar su gestión con la de él y dijo que, en su paso, la Municipalidad tuvo una gestión austera. Algo que, a su entender, con Durand no ocurre.
Cada año electoral es una nueva oportunidad para que la política se vuelva a conectar con la sociedad. El desafío? generar interés con ideas y propuestas concretas. Muchas veces sucede todo lo contrario puro circo, confusión y discusiones personales. Pura simulación. Después…
— Bettina Romero (@RomeroBettina) April 28, 2025
Bettina Romero y su gestión
Recordando su paso por la Municipalidad de Salta, Bettina Romero manifestó: “Realmente éramos un gran equipo, cómo será que muchos siguieron al actual intendente. Qué pena, porque las ideas están en marcha, y muchas veces para profundizar los cambios, este cambio que yo planteo de hacer la política de otra manera, es en tiempo”.
“Entonces yo planteé un gobierno austero, nos apostamos el cinturón, funcionábamos con muy pocos funcionarios, hoy hay tres veces más. No paro de recibir comerciantes preocupados, de vuelta con la informalidad, con la competencia desleal. Entonces sí, es duro, porque desde un plano más allá de lo personal, es como esta frustración de decir, ‘bueno, uno marcó pautas, puede ser una ciudad modelo en el país”, remarcó.