SALTA – El interior de Salta está a la deriva. El acceso a la salud no es como el Gobierno de Salta asegura. Los hospitales están vacíos. No hay médicos, no hay insumos. Las ambulancias no están en condiciones, porque también carecen de lo básico para un traslado. En este contexto, en Rosario de Lerma, el dolor de una familia por la muerte de un recién nacido dejó en evidencia que la inversión en materia sanitaria no es tal.
La pesadilla de la familia de Noah comenzó el pasado sábado. Murió en el Hospital Dr. Joaquín Corbalán. La bronca y el dolor afloraron ante un caso que, tristemente, es una consecuencia por el abandono por parte del sistema sanitario provincial. Los anuncios oficiales no son otra cosa que promesas vacías, lejanas a la realidad.
De acuerdo a la información que se tiene hasta el momento, el pequeño Noah nació con graves complicaciones en el Hospital Corbalán. Pero el lugar no estuvo a la altura para poder salvarle la vida. Según confirmó el mismo centro de salud en un comunicado oficial, el bebé nació sin latidos cardiacos. Se logró reanimarlo y mientras esperaba ser trasladado al Materno Infantil, volvió a sufrir un paro.
Mientras tanto, la familia del bebé esperaba una ambulancia especializada para que realizara el traslado, algo que nunca ocurrió porque el vehículo no llegó a tiempo. Como si esto no fuera suficiente, no había oxígeno suficiente, ni insumos básicos en el Hospital, relató la familia al medio Rosario de Lerma.
“Esperábamos celebrar la vida, y hoy despedimos a un angelito”, escribió Celia Jorgelina, abuela del bebé, en una carta pública que rápidamente se viralizó en redes sociales. “No tuvimos ambulancia, no tuvimos nada. Hoy estamos partidos al medio”, escribió. Los comentarios en las redes sociales se replican. La gente se queja, está enojada porque el abandono del sistema sanitario es real, pese a los anuncios realizados por Gustavo Sáenz.