SALTA.- (Ricardo Federico Mena) Este hijo de Salta nació el 20 de enero de 1882, en esta ciudad en el seno, de una tradicional familia de la provincia. Fueron sus padres, don Manuel Alvarado y doña Inés Figueroa Cornejo. Realizó sus estudios primarios en esta ciudad, como asimismo los secundarios en el histórico Colegio Nacional. Luego de completados estos, se dirigió como tantos otros salteños, a la ciudad de Buenos Aires, para ingresar en la Facultad de Derecho, sin haber completado sus estudios reglamentarios.
Miguel Alvarado Figueroa fue un apasionado de la política, motivo por el cual regresara a su terruño, para dedicarse de pleno a esta actividad, militando en el partido Demócrata Nacional. Fue en dos oportunidades legislador por su partido en esta ciudad, habiendo desempeñado su cargo con honor y dedicación.
Dentro de su militancia partidaria, se hizo acreedor en mérito a sus condiciones, dos veces Ministro de Hacienda de la Provincia, además de haber sido designado por el consenso de sus pares dentro del partido, candidato a gobernador en tres oportunidades, sin haber logrado su propósito.
Esta situación no lo arredró, y continuó su batallar político, hasta que en el año 1922, fue elegido diputado nacional por su provincia, en el Congreso Nacional. Luego de cuatro años, fue nuevamente elegido para tan altas funciones. Descolló por su vocación de trabajo que le hicieron presentar numeroso proyectos, entre los que mencionaremos : la división y reparto del Territorio Nacional de Los Andes, que comprendían porciones de las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy, y que recién se concretaría luego de la revolución de 1943. Trabajó arduamente acerca del proyecto del voto femenino, que se cristalizaría recién en el año 1949.
Dentro de su carrera política, diremos también que su actuación fue muy importante en el orden nacional, ya que fue designado Interventor Federal en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, además de Ministro de Obras Públicas durante las presidencias del General Agustín P. Justo y de Roberto M. Ortiz. Retuvo el cargo durante ocho años, y bajo su inspiración, se realizaron obras de singular importancia para el progreso, en cuanto se refiere a la ampliación y mejoramiento de los ferrocarriles, como también a obras de infraestructura vial. Todas estas realizaciones estaban dirigidas a incrementar tanto el comercio interior como el exterior. Fue el creador de la Dirección Nacional de Vialidad.
Fue un consecuente luchador de la titánica obra como fuera el Ferrocarril Trasandino a Chile. Acerca del cual dejara escrito un trabajo titulado: “El Trasandino del Norte”. No pudo participar de la finalización de esta obra, que fuera uno de sus sueños. Falleció en la ciudad de Resistencia, el 10 de mayo de 1953. Estaba casado con doña Luisa Saravia.
Dr. Ricardo Federico Mena
para El Intransigente
«