SALTA – Este domingo, la provincia de Salta renueva la mitad de sus cargos legislativos provinciales y municipales en un escenario político marcado por la influencia del gobernador Gustavo Sáenz. En medio de este proceso electoral, una figura clave del peronismo salteño, el exgobernador Juan Manuel Urtubey, emitió un voto acompañado de declaraciones que mezclan crítica, autocrítica y una llamada a la unidad. «No estoy jugando una posición visible, pero sí comprometido con que hoy en Salta podamos elegir representantes de los salteños, no delegados de nadie», afirmó Urtubey, en diálogo con la prensa.
El exmandatario, quien gobernó Salta entre 2007 y 2019, enfatizó la necesidad de que los electos prioricen los intereses provinciales frente a lo que calificó como intentos de «imponer delegados nacionales» en las provincias. «Hay una moda de que haya en cada provincia representantes del poder central. En Salta necesitamos voces que escuchen e interpreten los problemas locales», sostuvo, en una aparente alusión a la tensión entre el gobierno de Sáenz, aliado del presidente Javier Milei, y la oposición.
En contra de Nación
Aunque evitó criticar directamente al actual gobernador, Juan Manuel Urtubey no ocultó su desacuerdo con el modelo económico nacional. «La Argentina está profundizando una recesión que genera dolor. Necesitamos un esquema más inclusivo; el actual parece sobran 30 millones de argentinos», señaló. Además, cuestionó la falta de políticas para agregar valor a los recursos naturales salteños, como el litio: «Trabajar solo sobre la lógica extractiva no ayuda. Debemos exportar trabajo argentino, no materias primas».
Con el Partido Justicialista (PJ) intervenido y fragmentado en facciones, Urtubey admitió que estas elecciones «no serán una linda elección», pero insistió en que «la fuerza está en la unidad». «Todos los que creemos en la justicia social debemos trabajar juntos», afirmó, aunque aclaró que no impulsará una candidatura propia: «Ya fui legislador y gobernador; hoy quiero colaborar desde otro lugar».
Respecto al voto electrónico, sistema que implementó durante su gestión, defendió su transparencia ante las críticas de sectores libertarios: «Nunca hubo problemas. Los reclamos son como en el fútbol: el que pierde siempre se queja del árbitro».
Urtubey también analizó la relación entre el gobierno de Sáenz y La Libertad Avanza: «Es una tradición salteña mantener buenos vínculos con el poder nacional, pero sin dejarse avasallar». Sin embargo, advirtió sobre la «desatención del Estado» en provincias del norte y aprovechó para ironizar: «Tenemos una hora menos que Buenos Aires, algo simbólico de cómo nos tratan».
Juan Manuel Urtubey y su llamado a la representación local
Al ser consultado sobre si los salteños votan más a partidos o a personas, respondió: «Un poco de todo. Hay partidos que traccionan y candidatos con prestigio individual». No obstante, recalcó que el verdadero desafío es «elegir líderes que peleen por el interior, no por intereses ajenos».
En un contexto de alta desconfianza política y económica, las palabras de Urtubey resuenan como un llamado a rescatar la autonomía provincial en un país cada vez más centralizado. Mientras los salteños definen su futuro legislativo, su mensaje parece apuntar a un peronismo que busca reinventarse sin perder su esencia: «Los candidatos deben ser de la gente, no de los poderes».