SALTA.- (Ricardo Federico Mena) Don Jaime Dávalos es uno de los integrantes de la pléyade dorada de escritores de nuestra Salta que, junto a otros notables de las letras y de la música, han transformado para siempre al folklore norteño y nacional. Las letras de nuestro cancionero popular, antes simples, con Dávalos, entre otros que oportunamente mencionaremos, comenzaron a tener otra impronta, otra dimensión, escapando a lo monótono y al lugar común, sin que esto signifique menoscabo alguno para los autores de antaño. La poesía folklórica de los años precedentes a la década del cincuenta, comenzó a iluminarse con el advenimiento de poetas de fuste, como el que hoy recordamos, donde las letras de nuestra música nacional, se vistieron con el ropaje de la poesía culta. La metáfora en la canción, eleva la cosa cotidiana a límites nunca alcanzados, donde el amor y el paisaje deslumbran por su belleza y por su ternura, y el folklore, abandona el fogón de los arrieros y de los hombres de campo, para meterse sin piedad dentro de las clases cultas de la provincia y del país. Constituyó un tropo, donde la palabra trasladaba el sentido recto de las voces a un sentido figurado, plasmando de esta manera una comparación tácita, al objeto tratado, donde algunas palabras se toman en sentido recto y otras se toman en sentido figurado, sin alterar por ello su comprensión. De esta manera en la estructura íntima de la canción, campea la belleza, conformando una alegoría antes nunca vista. Dávalos fue un gran exponente de este movimiento renovador.
Nació en esta ciudad un 29 de enero de 1921, en San Lorenzo, y fue hijo del célebre Juan Carlos Dávalos, y de doña Celesia Elena. Cursó sus estudios en los establecimientos de la provincia, y muy pronto su espíritu aventurero, y sus ansias locas de conocer su tierra y sus habitantes, le llevaron a recorrer las distintas latitudes de nuestro suelo. Todo lo que veían sus jóvenes ojos asombrados, habría luego de transformarlo, en bellísimos poemas o narraciones. Su alma bohemia, también lo impulsó a incursionar dentro de las artesanías y dentro de la actividad titiritera. El impulso del arte le arrastraba como un torbellino ofreciéndole la belleza en todas sus formas. Transformaba de acuerdo a sus vivencias la belleza natural, en belleza artística. Le dio a la canción, junto a otros elegidos, una nueva estética que, según Roger Bastide, la estética no es solo una, sino dos: la de la creación de nuevos valores artísticos y la del goce que proporciona la contemplación de las bellas artes.
Jaime Dávalos tuvo dos matrimonios y de ellos nacieron siete hijos. El primero de ellos con Rosa, del cual nacieron Julia Elena, artista consagrada de la canción, Luz María, Jaime Arturo, y Constanza. Del segundo con María Rosa Poggi, nacieron Marcelo, Valeria y Florencia., que de alguna manera continuaron con la tradición artística de la familia. Vivió algún tiempo en Zárate, provincia de Buenos Aires, y desde allí, se trasladaba para construir su sueño: la casa que quería denominar El Alto de las Artesanías. La edificó en la localidad del Encón.
Don Jaime Dávalos, falleció a los sesenta años de edad en Buenos aires el 3 de diciembre de 1981.
Su obra es vastamente conocida, como Rastro seco, El Nombrador, Toro viene el Río, Coplas y Canciones o Poemas y Canciones, Solalto, Cantos Rodados, entre muchos otros. Las canciones de Dávalos cuentan los verdaderos pesares de los humildes y sus pequeñas glorias cotidianas, donde imprimió verdaderas imágenes conmovedoras. Dentro de las canciones que lo definen, nombraremos entre muchas otras, El Jangadero, Zamba de un triste, Zamba de los Mineros, Pato Sirirí, Trago de Sombra, etc.
Decía Dávalos en una oportunidad: “El hambre, la violencia, la injusticia, la voluntad del pueblo traicionada, no harán más que aumentar su rebeldía, no harán más apurar en sus entrañas, una revolución que viene a unirnos en una sola espiga esperanzada, porque América-tierra del futuro- igual que la mujer, vence de echada”.
El Ford
“Con el escape libre para escuchar mejor/el canto del motor/me voy a los campos/montado en mi Ford/Mi Ford es sencillo como el Clavileño de Alonso/Quijano, Dócil a mi empeño/Va donde yo quiera/por valles y cuestas/por cerros y lomas y verdes florestas./ Yo no tengo apuros/negocios ni estancias/mas el que me vea, veloz como el viento,/tragar las distancias/rugiendo mi Ford,/creen que me protestan algún documento/o me ocurre un caso de fuerza mayor./Nadie se figura/nadie se imagina,/ninguno sospecha,/el goce salvaje,/rayano en locura,/de andar como flecha./El hombre es un bípedo pesado,/sotreta,/y por andar algo más que la tortuga,/domó los caballos y la bicicleta,/inventó las máquinas de ponerse en fuga./ Por un cuesta abajo/me largo en segunda,/mi alma en un vértigo tremendo se abisma,/y a medida que corro me inunda,/un afán de romperme la crisma! El Ford cruje entero,/ya parece saltar en pedazos,/y por el volante, me sube a los brazos,/una fragorosa vibración de acero./Un pollo suicida se pasa en mi ruta,/y bajo las ruedas lo dejo extrachato./Que no perturbe la recta absoluta,/ni perro ni gato,/pues voy sin disputa,/sembrando el julepe y el asesinato./OH Ford, auto cabra!/Auto mula, sencillo y liviano!/ Última palabra del machinatismo norteamericano.
Currículum abreviado
El Dr. Mena- Martínez Castro es odontólogo y ha escrito dentro de su profesión diversos trabajos de investigación clínica, como asimismo acerca de variadas materias: Historia, Genealogía, Poesía, Novela, Teatro y Cuento.
Pertenece a distintas instituciones académicas de la región y de Buenos Aires, entre ellas es Miembro de Número del Centro de Estudios Históricos y Genealógicos “Gens Nostra” (Centro de Estudio Hispanoamericanos) con sede en Buenos Aires, Miembro correspondiente del Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán, Miembro Fundador y de Número del Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta, Miembro Correspondiente del Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos, Miembro de los Institutos Güemesiano, Belgraniano y Sanmartiniano de Salta, etc. Es autor de importantes trabajos dentro del cancionero popular, dos veces ganador en el Concurso Nacional de la Zamba ( zambas destacadas). Ha recibido numerosos premios provinciales y nacionales en su quehacer, entre los que se encuentran, el Primer Premio de Novela en el año 2000. Ha recibido de la Provincia de Salta el Premio al Mérito Artístico, etc. Colabora con El INTRANSIGENTE en su columna “Las Calles de Salta y sus Nombres”.