SALTA.- (Ricardo Federico Mena) Esta ciudad es cara a los sentimientos de la salteñidad, por haber compartido luchas y aspiraciones durante la emancipación de la metrópoli española. Hoy esta ciudad se encuentra enclavada en el departamento del mismo nombre, ubicado en la parte oriental de Bolivia, limitando al norte con el departamento de Chuquisaca, al SE con los territorios en disputa con Paraguay. Limita al SO y S. con la República Argentina y al oeste con los departamentos de Chuquisaca y Potosí, formando la mayor parte de este confín, los ríos Camblaya y San Juan. Se encuentra a orillas del Río Guadalquivir o Nuevo Guadalquivir. El valle se encuentra a 1850 msnm y el municipio tiene alrededor de 171.000 habitantes. Se le denomina la Ciudad de las Flores.
La ciudad se encuentra en el centro del departamento del mismo nombre como habíamos enunciado anteriormente y limita al norte y al este con las provincias Avilés y Tarija. Tiene un clima agradable y templado, con una temperatura promedio de 18º centígrados. Tiene accesos viales con Sucre y Potosí. Tiene un aeropuerto internacional Cap. Ariel de Lea y Plaza. Del clima se puede decir que es el paraíso de la primavera, pero ocasiones en los inviernos muy rigurosos la temperatura puede descender a 0º. La Capital del departamento es la ciuadad de Tarija, también denominada San Bernardo de Tarija, que comprende las ciudades del Cercado o Tarija, Méndez, Avilés, O´Connor y Arce. Las llanuras situadas al norte del Pilcomayo, están pobladas de indios, predominando los Tobas y los Machtenes, y en ambas márgenes del río Pilcomayo habitan los Matacos. Se denominan llanos de Manso. Se dice que los valles occidentales de Tarija son de tan extrema fertilidad, que los “pastores han de alejar sus ganados durante ciertas épocas a fin de que no mueran pletóricos”. Las producciones son las propias de la puna y del valle, entre ellas: la caña de azúcar, el arroz, café, tabaco, frutas, cereales, algodón y maderas, abundando especialmente el quebracho a la vera del Pilcomayo. En las cercanías de la capital se cultivan también viñedos. Este departamento de Tarija fue creado por ley del 24 de septiembre de 1831.
Tarija y sus inmediaciones contiene una riqueza abundante de fósiles, entre los que se encuentran ejemplares de mastodontes, gliptodontes, megaterios, hipopótamos, milodontes, hisilidiums, clipdotontes, elongatus y gran variedad de roedores, aves y otros animales de las eras terciarias y cuaternarias. Algunos han sido armados enteros. Tiene cantidades exportables de ganado vacuno, que se exporta a los países limítrofes.
La ciudad de San Bernardo de Tarija fue fundada el 4 de julio de 1574 por el Capitán Luis de Fuentes y Vargas, natural de Sevilla, mediante provisión superior del Virrey de Lima, don Francisco Álvarez de Toledo, por Real Provisión, del 22 de enero de 1574, expedida en La Plata, hoy Sucre, en el Alto Perú. La población fue fundada en un valle descubierto algunos años antes por el español Francisco de Tarija a las orillas de un río que fuera bautizado el Nuevo Guadalquivir. Reinaba en España el Rey Felipe II y ocupaba la silla apostólica el Papa Gregorio XIII. Los cimientos de la Iglesia matriz se echaron un día 19 de julio, dedicándose a la advocación de la Inmaculada Concepción. La conformación del Cabildo, elegidos por el mismo virrey, componíase de los Alcaldes de Primer y Segundo voto: Antonio Domínguez y Gutierre Velázquez: de los Regidores Jaime de Luca, Blas González Cermeño, Francisco Ortiz y Hernán González; Procurador Diego de Palacios, Juan de la Vega Mayordomo y Francisco Fernández de Maldonado, Escribano. El primer religioso que fue a Tarija con Luis de Fuentes, fue el dominico padre Francisco Seldeño y Tesorero de la Real Hacienda el hidalgo Alonso de Ávila. La nueva Villa quedó desde el primer momento, bajo la dependencia de la Intendencia de Potosí, en el reino del Perú. Por ley de enero de 1827, fue elevada a la categoría de ciudad.
La Villa de San Bernardo de Tarija perteneció en un primer momento a la provincia de los Chichas, dependiendo jurisdiccionalmente del Virreinato del Perú, pero con el devenir del tiempo, al crearse el Virreinato del Río de la Plata, la totalidad del Virreinato del Alto Perú pasó a depender de la nueva jurisdicción del Virreinato del Río de la Plata. Ulteriormente en el año 1782, el Virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, procedió a dividir el nombrado virreinato en Intendencias: la de Buenos Aires, con las Subintendencias de Santa Fe y Corrientes; la de Córdoba, con las subintendencias de La Rioja y Cuyo; la de Salta con las subintendencias de Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Jujuy y Orán y finalmente la de Potosí, con la Subintendencia de Tarija. Otra de las Subintendencias, fue la de La Plata o Charcas, la de Cochabamba, la de La Paz, con la Subintendencia de Puno y la de Paraguay.
Tarija, por disposición de la Real Cédula del 17 de febrero de 1807, pasó a pertenecer a la Intendencia de Salta, tanto en el orden político como en orden espiritual, al depender del Obispado de Salta.
Como decíamos anteriormente, Tarija fue siempre cara a los sentimientos argentinos, tanto es así que dicha ciudad envió desde sus mismos inicios a los postulados de la Revolución de Mayo. Tanto es así, que Tarija estuvo presente en las batallas de Cotagaita y Suipacha que se unieron al primero de los Ejércitos Auxiliares en sus campañas al Norte.
En 1826, Tarija es elevada al rango de provincia y es precisamente ese mismo año, cuando por desgraciadas políticas exteriores argentinas, pasa a depender de la República de Bolivia. No obstante ello Tarija, tuvo fluidas relaciones durante toda la época colonial, al pertenecer de hecho y de derecho a la Intendencia de Salta, y siguió perteneciendo a la provincia, en el año 1814, al formarse las Intendencias. Lo que sí es también un hecho, es que esta provincia, estuvo alternativamente en poder de las fuerzas de nuestro país, cuando pugnaban por llegar hasta el Perú, vía Alto Perú y otras veces en poder de las fuerzas realistas pugnando por avanzar hacia el sur, a fin de apoderarse de las provincias de Jujuy y Salta.
Después de la batalla de Ayacucho efectuada en el Perú, que sellara la independencia de la América del Sur, algunas tropas realistas quedaron en posesión de nuestra ciudad de Tarija. Finalmente Sucre, logra apoderarse de la región, y es entonces que Buenos Aires solicita la devolución de Tarija para ser reincorporada a las Provincias Unidas del Río de La Plata. Naturalmente que Sucre se niega a tal devolución, más debido a la intervención de su superior Bolívar, acepta la solicitud de Buenos Aires, que fue entregada el día 17 de noviembre de1825. A todo esto debemos recordar que Tarija había enviado sus representantes al Congreso Constituyente reunido en Buenos Aires, cuyo objetivo fue colaborar con la redacción de la Constitución unitaria de 1826. Sobrevienen en aquel entonces los desaciertos de la política exterior provocados por la intensa crisis que se extendió hasta el año 1827; pasa debido a estas circunstancias a la jurisdicción boliviana haciéndose efectiva en el año1831. Luego de Ayacucho, el Alto Perú se erigió en República independiente, de la mano de su mentor Simón Bolívar, que no simpatizaba con las Provincias Unidas. El primer presidente del nuevo país fue el vencedor de la famosa batalla de Ayacucho, General Antonio José de Sucre.
Tarija tiene las mismas características culturales del hombre del norte argentino, donde el chapaco se compara con nuestro gaucho y juntos regaron con su sangre esta tierra para liberarlas de la opresión española.
En el año 1936, don Francisco Padilla en Tucumán daba cuenta de “La Guerra de la Confederación Argentina con Bolivia”; asimismo el Coronel Clemente Basile publicaba en la Biblioteca del Oficial una investigación sobre el mismo tema, titulada “Una Guerra poco conocida”. En estos trabajos se pone de manifiesto el conflicto mantenido por la región norteña del país, liderada por el denominado Patriarca del Norte, con la Confederación Peruano-Boliviana asociada con Chile, siempre atenta a conseguir territorios a expensas de nuestro país. Desde los primeros años de la década de 1830 el gobierno boliviano adopta una actitud intervencionista, que llega al extremo de pretender la anexión de las provincias de Salta y de Jujuy. El 6 de Agosto de 1836, el Mariscal Santa Cruz, logra que se decrete la unificación de ambos Perú, expresados en La Confederación Peruano Boliviana, donde hay una expresa intención de dicho Mariscal de llevar a cabo también la integración de la Argentina y Chile, a la recientemente Confederación Peruano-Boliviana. El potencial militar de los peruanos en superior a las fuerzas con que podía contar nuestro país. Rosas prevenían una expansión de Santa Cruz, que no reconoce a Rosas como encargado de las Relaciones diplomáticas de nuestro país. Por otra parte Chile no reconocía la potestad argentina sobre Tarija; el vecino país prepara entonces sus fuerzas de frontera para invadir nuestros territorios. Rosas en 1837, cierra la frontera y declara la guerra el 19 de mayo del mismo año. Las provocaciones eran cada vez más insistentes, según lo declaraba el General Felipe Heredia, Gobernador de Salta.
No podemos extendernos más en este tema, pero sí diremos que las fuerza argentinas, comandadas por el General Alejandro Heredia, hermano de Felipe, donde interviene también el General salteño Pablo Alemán al mando de 1000 hombres, debe retirarse de la frontera por no recibir de Rosas vituallas ni implementos de guerra para continuarla. Esta sola situación daría tela para un desarrollo más amplio. Debemos consignar que los patriotas tarijeños están prendidos al sentimiento de los argentinos, y son objeto gran reconocimiento de la patria. Nombro sólo algunos, como doña Juana Azurduy, Manuel Ascencio Padilla, Eustaquio Méndez, el Coronel Pedro Norberto Arraya entre muchos otros notables.
Ricardo Federico Mena
para El Intransigente
Currículum abreviado
El Dr. Mena- Martínez Castro es odontólogo y ha escrito dentro de su profesión diversos trabajos de investigación clínica, como asimismo acerca de variadas materias: Historia, Genealogía, Poesía, Novela, Teatro y Cuento. Pertenece a distintas instituciones académicas de la región y de Buenos Aires, entre ellas es Miembro de Número del Centro de Estudios Históricos y Genealógicos “Gens Nostra” (Centro de Estudio Hispanoamericanos) con sede en Buenos Aires, Miembro correspondiente del Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán, Miembro Fundador y de Número del Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta, Miembro Correspondiente del Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos, Miembro de los Institutos Güemesiano, Belgraniano y Sanmartiniano de Salta, etc. Es autor de importantes trabajos dentro del cancionero popular, dos veces ganador en el Concurso Nacional de la Zamba ( zambas destacadas). Ha recibido numerosos premios provinciales y nacionales en su quehacer, entre los que se encuentran, el Primer Premio de Novela en el año 2000. Ha recibido de la Provincia de Salta el Premio al Mérito Artístico, etc. Colabora con EL INTRANSIGENTE en su columna “Las Calles de Salta y sus Nombres”.
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