SALTA – La empresa Saeta, que maneja el transporte urbano e interurbano en Salta bajo un esquema de unión con el Estado provincial, anunció su intención de elevar el boleto a más de 1200 pesos. Este aumento potencial llega en un momento crítico, cuando Salta figura entre las cuatro provincias más afectadas por la crisis económica nacional, sin indicios claros de reactivación. El impacto sería un duro golpe para la población salteña, ya golpeada por la recesión que ha llevado a la quiebra a más de 300 pymes locales en los últimos tiempos.
El contexto económico en el norte argentino, y particularmente en Salta, es desolador. La provincia arrastra una profunda crisis que se manifiesta en el cierre de comercios, la pérdida de empleos y la caída del poder adquisitivo. Cualquier aumento significativo en servicios esenciales representa una carga insostenible para miles de familias que dependen del colectivo para trabajar. Estudiar o acceder a servicios básicos de salud.
Frente a la previsible reacción social que generaría una suba de tal magnitud, el gobierno de Gustavo Sáenz optó por una estrategia controvertida. Decidió realizar la audiencia pública en la localidad de Chicoana. Esta medida es interpretada por muchos sectores como un intento deliberado de alejar el debate de la capital salteña. Donde reside la mayor cantidad de usuarios afectados. Buscando así minimizar la posibilidad de protestas masivas y manifestaciones de rechazo en las calles del centro urbano.
Saeta frente a un nuevo aumento
La audiencia pública solicitada por Saeta para justificar la readecuación tarifaria en el área metropolitana se llevará a cabo este viernes 6 de junio. El encuentro está programado para comenzar a las 8 de la mañana en el salón municipal “Patio Sabores de Chicoana”. Ubicado en calle El Carmen N°265 de dicha localidad.
La posible implementación de un boleto superior a los 1200 pesos por parte de Saeta generaría un impacto devastador en la economía familiar de los salteños. Trabajadores, estudiantes y sectores de bajos recursos verían cómo un gasto básico e ineludible se multiplica, profundizando la crisis local en una de las provincias más castigadas del país.
La decisión de trasladar la audiencia a Chicoana, lejos del núcleo principal de usuarios, solo añade desconfianza y cuestionamientos sobre la real disposición a escuchar las voces de los afectados en medio de esta grave situación socioeconómica.