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Calles de Salta

Las calles de Salta: Carlos Pellegrini

Las calles de Salta cuentan historias, y hoy es el turno de la vida de Carlos Pellegrini.

Carlos Pellegrini

SALTA.- (Ricardo Federico Mena) Una populosa arteria de la ciudad, como muchas otras del país, lleva el nombre de este destacado ciudadano que llegara, en su carrera política, a las más altas instancias del poder. Las calles de Salta cuentan historias, y hoy es el turno de la vida de Carlos Pellegrini.

Infancia y familia de Carlos Pellegrini

Apodado el «Gringo”, era nieto de don Santiago Bevans, inglés y cuáquero, que arribara al Río de la Plata junto a su familia en el año 1822. Venía a estas tierras contratado como técnico hidráulico para colocar cañerías en la ciudad que permitieran la eliminación del aguatero, cavar pozos en busca de agua subterránea, y construir un puerto. Trabajó incansablemente en todo lo que se le encomendara, presentando los planos respectivos, pero llegaron cambios en el gobierno y la guerra con el Brasil.

Fue su padre, el ingeniero franco-italiano, Carlos Enrique Pellegrini, también contratado, que llega a Buenos Aires en noviembre de 1828. La función para la que había sido contratado era proyectar la construcción de un puerto, pues hasta entonces, las bajantes del río hacían que el agua no llegara hasta la misma orilla, debiendo los barcos descargar sus mercaderías en carros tirados por caballos. Lo mismo debían cumplimentar los pasajeros que, al arribar hasta el borde de la playa, mojaban sus calzados y vestiduras.

El ingeniero Pellegrini, traía una carta de don Juan Larrea dirigida a don Bernardino Rivadavia. Ocurrió que la guerra con el Brasil demoró el arribo del viajero justo cuando Bernardino Rivadavia ya fuera del poder, nada pudo hacer por su recomendado.

Por su parte, recordemos abuelo de Carlos Pellegrini ayudaría a alistar el primer barco a vapor que Buenos Aires conociera. El ingeniero Pellegrini, padre de nuestro biografiado, dejó prontamente los planos, para al principio, como pasatiempo. Así, e dedicó la tarea de retratista y como un diestro pintor de paisajes, como así también de los usos y costumbres del Buenos Aires de esa época.

Formación

En el año 1837, con sus ganancias como pintor, adquirió en Cañuelas, una propiedad rural a la que denominó «»La Figura”. Por los azares del destino, conoce a la viuda de Mr. Bevans, doña Priscilla Bright, quién vivía en una quinta vecina al Socorro. También a su hija María Bevans, de diecisiete años, de quién se enamora perdidamente. El ingeniero rondaba ya los cuarenta años, maduro pues, para esta joven de diecisiete. Pero el amor no tardó en envolverlos, casándose con ella en el año 1841. El matrimonio fructificó en varios hijos el mayor de los cuales se llamaría Carlos. A pesar de su herencia, Carlos Pellegrini, no sería ni ingeniero ni artista, fue político, además de ser el primero de origen extranjero que llegara a tan altos destinos.

Su primer maestro fue su padre, cuando contaba apenas cinco años de edad, para ingresar luego a la academia que dirigía con mano férrea su tía doña Ana Bevans, hermana de su madre.

El ciclo secundario lo realizó bajo el rectorado del doctor Eusebio Agüero. Fue un apasionado jugador de billar, imbatible por la certeza de sus carambolas, pero a pesar de ello no descuidó el humanismo de su cultura, lo cual lo convirtió muy a su pesar, en el aguafiestas de alocados e ingenuos proyectos juveniles.

Ingreso a la Facultad de Derecho

Sobrevinieron luego las inevitables separaciones, motivadas por el ingreso a la facultad de Derecho, donde para ingresar era necesario presentar un trabajo escrito que pusiera en evidencia la preparación de los interesados. Presentó el trabajo «»Disertación sobre Instrucción Pública, principalmente con respecto a las necesidades de la República Argentina”, donde alegaba la obligatoriedad de la enseñanza. Este trabajo fue realizado en el año 1863 y ya al año siguiente, era uno de los 73 alumnos de la Facultad. Participó asimismo en la guerra del Paraguay como subteniente de artillería, para lo cual debió suspender sus estudios de abogacía.

Involucramiento en la política

Al regreso de la guerra, retomó sus estudios y debido a la amistad de su padre con el vicepresidente de la República Dr. Marcos Paz, fue nombrado Oficial Primero del Secretaría de Hacienda. Se doctoró brillantemente a los 23 años con la tesis «»Derecho Electoral”. Sostuvo en ella que solamente los alfabetos podrían votar, como asimismo debían hacerlo las mujeres.

Pero la política sería su enamorada. Entre 1870 y 1871, vio frustrado su intento de conseguir una banca de diputado en la Legislatura. Pero, a pesar de este revés, logra sobreponerse, y es ungido en los comicios de marzo de 1872.

Últimos años

Su carrera política fue larga y provechosa. Casó en 1871, con Carolina Lagos, de 19 años, hermana de uno de sus mejores amigos, con la cual tuvo una larga y armoniosa convivencia. Pellegrini tuvo una corta actuación como ministro de gobierno de la provincia de Buenos Aires en el año 1878, pues el gobernador don Carlos Casares terminaba su mandato el 1º mayo de ese mismo año. Fue un nombramiento provocado por la muerte de don Adolfo Alsina, pues Roca sería designado para reemplazar a Alsina en el Ministerio de Guerra. Fue fundador del «»Jockey” Club de Buenos Aires encontrándose en una de sus entradas un hermoso busto recordatorio. Largo sería enumerar su actividad política. Sólo diremos que ocupó con fervor patriótico todos los estamentos que el quehacer político puede ofrecer, ya sea como diputado, senador o presidente.

En su sepelio, el doctor Figueroa Alcorta inició una serie de discursos diciendo: «»Ha caído el más fuerte”… Y no exageraba.

Ricardo Federico Mena