SALTA.- (Ricardo Federico Mena) Aniceto Latorre es una de las personalidades de la provincia quizá poco conocidas por las juventudes de hoy que, nombrando las calles de Salta, acentúan el olvido de sus actuaciones.
Nació en la ciudad de Salta en el año 1816 y fue hijo del Comandante de Gauchos y guerrero de la independencia, Coronel Pablo Latorre o de La Torre, y de Petrona Sierra, en el seno de una importante familia de la sociedad de la época. Pablo Latorre fue gobernador de la provincia de Salta, y luego de múltiples vicisitudes, durante su gobierno, se produjo la segregación de Jujuy, al comando de su teniente de gobernador Coronel don José María Fascio, luego de las disputas con el caudillo federal tucumano don Alejandro Heredia.
Carrera militar de Aniceto Latorre
Aniceto Latorre fue un caudillo federal de la provincia, y participó de las luchas civiles de nuestro país desde muy joven, ya que a las órdenes de su padre, enemigo de José Ignacio Gorriti y del General Rudesindo Alvarado. Luchó en contra de sus partidarios, en la batalla de Cerrillos en el año 1832. Esto le valió su ascenso a Capitán. También participó en la batalla de Castañares de suerte adversa a las armas de su padre, en cuyo desarrollo perdió la vida y el gobierno de la provincia de Salta.
Latorre entró en conflicto, como decíamos, con el gobernador tucumano Alejandro Heredia, llamado «El Patriarca Federal del Norte”, a quién responsabilizara indirectamente por la muerte de su padre, que pierde la vida como decíamos más arriba, en la batalla de Castañares. Con tal motivo, se unió a sus enemigos unitarios, más propiamente al gobernador salteño Manuel Solá, en 1840, con quién realizara la campaña por Santiago del Estero hasta Córdoba. Acompañó al general Juan Lavalle en su campaña de La Rioja y participó en la batalla de Famaillá, localidad ésta, situada en la provincia de Tucumán, donde fueron vencidos por los federales. Era la retirada de Lavalle poco antes de su muerte en Jujuy, el 9 de octubre de 1841. Acompañó los restos mortales de Juan Galo hasta la ciudad altoperuana de Potosí (Bolivia), regresando a Salta en el año 1842, previa firma de un pacto con el gobernador Manuel Saravia, el 25 de julio de 1842, por el que reconocía al gobierno de la Confederación Argentina. Fue nombrado entonces Jefe de la Frontera con el indio chaqueño.
Su rol después de la batalla de Caseros
En 1852, luego de que se desarrollara la batalla de Caseros en la cual Urquiza derrotara a Juan Manuel de Rosas, se produjo en Salta una revuelta dirigida por don Tomás Arias, que depusiera al gobernador Aguirre en funciones. Latorre apoyó esta revuelta en la que Arias se erigió en gobernador. José Manuel Saravia, que había sido reemplazado por Aguirre, se alió al depuesto gobernador tucumano don Celedonio Gutiérrez, y a quién ayudara a recuperar el poder perdido. Partió de inmediato hacia Salta con fuerzas tucumanas, pero estas fueron llamadas por el gobernador Gutiérrez, para sumir la defensa de la ciudad, amenazada por las fuerzas de don Antonino Taboada. La suerte estaba echada para Manuel Saravia que enfrentó solo a Tomás Arias siendo derrotado en la batalla del Río del Rosario, el 3 de marzo de 1853.
Latorre luego fue ascendido a coronel, para luego identificarse con el partido federal comandado por José María Todd, enfrentando a sus opositores unitarios Manuel Solá y los Puch. Todd lo nombró Comandante General de Milicias, y el Presidente de la Confederación don Santiago Derqui, lo ascendió a General de la Nación Confederada.
Sobrevendría luego el año de 1861, en que unido a Gutiérrez, y al gobernador catamarqueño Octaviano Navarro, luego de la batalla de Pavón, derrotaron al Gobernador tucumano Benjamín Villafañe en el encuentro del Rincón del Manantial. Estos sucesos se enmarcaron dentro de las convulsiones de aquellos trágicos acontecimientos que desembocaron en los sangrientos sucesos de San Juan. Pero ésta es otra historia a la cual por razones de espacio no podemos comentar.
Sintetizando diremos que Gutiérrez, luego fue vencido por Taboada en dos batallas, siendo instalado en la primera magistratura tucumana el Sr. del Campo. A todo esto, las fuerzas de Buenos Aires avanzaron sobre el interior, lo cual provocó la renuncia de José María Todd, siendo acompañado a Jujuy por nuestro Aniceto Latorre, que fue confinado en la localidad de Tilcara.
El año 1864 encuentra a Latorre al frente de una montonera de gauchos federales con los que invadió la ciudad de Salta, pero fue vencido, quedando preso en consecuencia. Cuando pudo recuperar su libertad, se exilió en Bolivia. En 1865, fue convocado para que reuniera un contingente con destino a la guerra con el Paraguay, y a la cabeza de estos hombres peleó con valor en Paso de la Patria, Tuyutí, Estero Bellaco y Boquerón.
El año 1867 encuentra a nuestro personaje en la represión de los últimos caudillos que, como Felipe Varela, mantenían en angustia al noroeste del país. Dirigió una revuelta contra el gobernador José Dávalos, pero fue rechazado a principios de marzo en el Bañado, cerca de Chicoana, huyendo a pié por el monte. Había formado junto al teniente coronel Santiago Castellanos, la montonera, que fue aniquilada por los Coroneles Francisco Centeno y Desalín Villegas.
Su actitud de no apoyar a Felipe Varela, le permitió ser reincorporado al Ejército Nacional, de lo cual no se enteró por haberse exiliado a Bolivia. Al regresar a su patria, se instaló en Mendoza como comerciante rural.
Luego de los acontecimientos que tuvieron como personajes centrales al Gobernador Francisco Civit y José María Arredondo. Se desencadena la primera batalla de Santa Rosa donde junto con el Comandante Amaro Catalán, fueron vencidos. Pudo volver junto a Civit, después de la segunda batalla de Santa Rosa ganada por las fuerzas del General Julio Argentino Roca, siendo nombrado Juez militar en contra de Arredondo. Enterado Roca que se planeaba condenarlos a muerte, permitió a éste fugarse y salvar su vida.
De padre a hijo
El regreso de Latorre a Salta se produce en el año 1875, para establecerse en una finca cerca de Metán. Falleció allí el 16 de noviembre de 1891, luego de una ajetreada vida de conflictos civiles y militares en la paz del hogar. Había formado su familia con doña Lorenza Arias de la Corte. También tuvo preponderancia política uno de sus hijos, llamado también Aniceto, que militara en las filas de la Unión Cívica Radical.
Fue nacido en Buena Vista, en las afueras de la ciudad de Salta. Fue hijo como decíamos anteriormente de don Aniceto Latorre y de doña Lorenza Arias de la Corte.
Sus estudios primarios y secundarios los realizó en la ciudad de Salta. Luego de ello se trasladó a la ciudad de Buenos Aires donde se doctoró de abogado, para luego hacerlo en Jurisprudencia con la tesis «»Pena de Penitenciaría”.
De regreso a la provincia, se dedica a la profesión y es en ese momento donde se incorpora a las filas de la UCR. El gobierno de la provincia le encarga en 1881, la redacción del Código de Procedimientos Criminales. Fue legislador provincial, para luego representar a Salta en el Congreso de la Nación, (1903-1908).
La nomenclatura catastral de la ciudad de Salta en sus mapas dice: Calle Aniceto Latorre, sin especificar cuál de ellos es a quién se adjudica la mencionada calle. De todas maneras investigando en el Archivo Histórico de salta, descubro en el Digesto Municipal de la Ciudad de Salta lo siguiente:
ORDENANZA Calle Dr. Aniceto Latorre La Municipalidad etc. (sic)
Art. 1º- Designase con el nombre de Dr. Aniceto Latorre a la calle 2 de este Municipio.
Art. 2º El DE. determinará la fecha para su inauguración oficial.
3Comuníquese, publíquese, etc.
Salta, Mayo 16 de 1924
Luís Lepers, Ernesto Bavio, Secretario
De todas maneras, a pesar de la ambigüedad primera de la nomenclatura catastral salteña, la ley resulta clara al adjudicar una de las calles al Dr. Aniceto Latorre. De modo que en esta nota relacionamos a la calle Aniceto Latorre con los dos Aniceto Latorre, padre e hijo, de gran actuación en nuestra provincia. Dejamos para otra nota, la calle relacionada con el Coronel Pablo Latorre, Gobernador de Salta, padre y abuelo de los nombrados recientemente.
Fueron años duros donde la vida se jugaba a cada paso. Los Latorre fueron aquellos hombres que no mezquinaron sacrificios en pos de sus ideas de patria. Pensamos que la justicia de llevar sus nombres honra a la provincia que recuerda así a sus mentores.
Por Ricardo Federico Mena
Para El Intransigente
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