SALTA.- (Ricardo Federico Mena) Nieto de don Martín Miguel de Güemes, hijo de don Luís Güemes y Puch y de doña Rosaura Castro y Zanzenetea, Adolfo Güemes Castro nació en esta provincia. Según algunos autores, vio la luz un 1º de septiembre de 1873, pero el historiador y genealogista don Leandro Plaza Navamuel nos informa que en realidad fue nacido un 25 de junio de 1874, y fallecido soltero el 4 de octubre de 1947. Por su trayectoria, una de las calles de Salta lleva su nombre.
Primeros años y formación
Estudió en su provincia natal recibiéndose de bachiller a los dieciocho años. Posteriormente se trasladó a la ciudad de Buenos Aires, donde se doctoró en medicina con su tesis «Contribución al estudio de la policerositis tuberculosa”, en el año 1898. Con su diploma recién obtenido partió hacia el viejo continente, estudiando en renombradas clínicas de París, Viena, Alemania y Rusia. Estuvo durante largo tiempo en España y allí recorrió el país vasco, aprendiendo su idioma. Regresó al país en 1904, dedicándose de lleno a la práctica de su profesión. Trabajó en el Hospital Rivadavia donde ejerció durante varios años, desempeñándose con honor. Ejerció la práctica de la cirugía y de la clínica médica. Plaza Navamuel informa que, en el año 1920, se incorpora a la política, en las filas del partido Radical, donde habían también gobernado otros correligionarios como el Dr. Joaquín Castellanos, el Dr. Juan Basilides Peñalba y el Dr. Arturo S. Torino como Interventor Federal, designado por don Hipólito Irigoyen.
Fue un verdadero hombre de estado, probo y prolijo en su administración, preocupándose por cumplimentar las obligaciones de la provincia, estableciendo severas normas éticas como correspondía a su persona. Llevó a cabo una intensa campaña sanitaria para erradicar el paludismo y dio a su provincia una belleza inusitada, al preocuparse por crear parques, rosedales y avenidas.
Propuestas y actividad política
Dentro de la obra pública diremos que propulsó la concreción de la primera etapa del ferrocarril Huaytiquina, que fuera inspiración de don Hipólito Irigoyen, y un viejo anhelo de la provincia. Remodeló el frente del Panteón, como asimismo de otros edificios y se preocupó por defender los derechos de la provincia sobre el petróleo existente en su subsuelo. Gestionó la construcción de la maternidad «»Luisa Bernal de Villar”, dejándola inaugurada. Su mandato se extendió hasta el 1 de mayo de 1926, para luego de ello dejar editada una «»Memoria Gubernativa”. Decidió entonces regresar a Buenos Aires, donde fue nombrado Profesor Honorario de la Facultad de Medicina.
Dentro de su actividad política, diremos que luego de la revolución del 6 de septiembre de 1930, que depuso al gobierno radical, se preocupó de reorganizar el partido para que pudiera dar nuevas batallas. Fue nombrado en consecuencia Vicepresidente del Comité Nacional, quedando al poco tiempo al frente del mismo. Fue también candidato a la vicepresidencia integrando la fórmula junto Marcelo T. de Alvear, pues el gobierno de facto había resuelto llamar a elecciones, que al ganar el radicalismo fueron impugnadas con el pueril pretexto de que Alvear no había cumplido el plazo de seis años para que pudiera volver a aspirar a la Presidencia. Güemes fue impugnado por ser un fervoroso Yrigoyenista.
Apresamiento y últimos años
Comenzó entonces una activa persecución que termina en su apresamiento confinándolo en la Isla de Martín García y luego a Tierra del Fuego. En 1932 publica sus «Discursos”. Luego de este confinamiento regresa a Buenos Aires, y publica «Tres discursos” donde afirma contundentemente su militancia radical. Fue un distinguido filántropo. Publico en 1939 «Legado de Don Florencio Atucha” y estando en un estado de óptima salud física y mental, hace su testamento donde lega a la Nación la histórica «»Chacra el Carmen de Güemes” que había pertenecido a su abuelo don Martín Miguel, para que en ese predio de 300 hectáreas funcionara una escuela modelo de agricultura. Donó asimismo piezas artísticas de gran valía para el Museo Colonial Histórico y de Bellas Artes. Falleció este paradigmático Gobernador, como dijimos un 4 de Octubre de 1947, víctima de un ataque cardíaco.
Ricardo Federico Mena
Currículum abreviado
El Dr. MENA es odontólogo y ha escrito dentro de su profesión diversos trabajos de investigación clínica, como asimismo acerca de variadas materias: Historia, Genealogía, Poesía, Novela, Teatro y Cuento. Pertenece a distintas instituciones académicas de la región y de Buenos Aires. Es autor de importantes trabajos dentro del cancionero popular. Ha recibido numerosos premios provinciales y nacionales en su quehacer. Colabora con EL INTRANSIGENTE en su columna «»Las Calles de Salta y sus Nombres”.