SALTA – Una vez más hay que hablar de la salud en Salta. Otra vez, un padre cuestiona el mal desempeño de los médicos de la provincia, exponiendo a un sistema sanitario que no cuida, no mejora ni protege a los salteños. El Hospital de La Merced es el centro de las críticas y enfrenta serias acusaciones por negligencia.
De acuerdo a la información que se dio a conocer en Diario del Valle, un padre no pudo bajarle la fiebre a su hija, por lo que tuvo que recurrir al mencionado centro de salud. Como cualquier padre angustiado por el cuadro de salud que atravesaba su hija, quería que un médico le diera una solución, pero en ese momento, la guarda del hospital tenía otras urgencias, por lo que no se le dio a la niña, que presentaba 38° de fiebre, mayor atención en La Merced.
Según relató el hombre, al llegar al hospital el médico de guardia se negó a atender a la menor. Pese a la insistencia por el estado preocupante de salud de la niña, el padre asegura que el profesional no ofreció respuestas ni asistencia alguna. Al acongojado hombre no le quedó más remedio que probar suerte en otro centro de salud. Luego, tras declaraciones del propio médico, reveló que esa noche tuvo que centrar su atención en una mujer que estaba sufriendo un infarto.
No obstante, para la gente que vive cerca del Hospital de La Merced, este tipo de situaciones se da con una preocupante frecuencia. Varios testimonios recogidos tras la viralización del caso señalan que no es la primera vez que se registra un hecho de estas características. Remarcaron que la indiferencia del personal sanitario es moneda corriente.
El padre de la menor no solo cuestionó la actitud del médico en cuestión, sino que también apuntó contra la falta de compromiso del personal y la ausencia de mecanismos que garanticen una atención mínima. La familia, además, presentó una denuncia formal ante los organismos de control sanitario.
El descargo del médico del Hospital de La Merced fue durísimo en contra del padre de la menor. Aseguró que fue amenazado físicamente. Dijo que el hombre estaba desencajado porque su hija no era prioridad en ese momento, mientras en una camilla se infartaba otra mujer.
Este hecho no hace más que reflejar la enorme falencia que presenta el sistema sanitario de Salta. Guardias colapsadas, médicos que no dan a basto ni hospitales preparados para recibir a una comunidad que quiere tener una atención de calidad.