SALTA – Como una historia de Daminán Szifrón, un hombre de Embarcación se metió en la piel de Ricardo Darín, cuando supo interpretar a un cansado Simón Fisher, en la icónica película Relatos Salvajes, y destrozó una oficina de EDESA. Los testigos relataron que el hombre estaba completamente sacado.
De acuerdo a la información publicada por distintos medios locales, un hombre ingresó a EDESA muy molesto. Cansado de sufrir un mal servicio que terminó en un corte de luz ocasionándole serios daños a su heladera y un televisor. El hombre quería que alguien se hiciera cargo de los artefactos quemados.
Llegó al lugar, pidió hablar directamente con el encargado. Lo consiguió pero la discusión fue subiendo de tono. Los clientes que se encontraban en la sucursal de EDESA comenzaron a alejarse de los hombres porque ya se podía percibir que ese intercambio de palabras no terminaría bien.
Luego de no encontrar un punto en común, los testigos relatan que el sujeto perdió el control y comenzó a destruir la oficina. Rompió parte del vidrio que separa a los clientes del personal, sacó la computadora, monitor, teclado y la información de los usuarios, dejando el lugar prácticamente destrozado.
EDESA, parte de un relato salvaje
Esta situación generó temor en los empleados. Mientras tanto, este tema generó controversia y abrió un nuevo debate en Salta. Hay quienes respaldan el accionar del hombre y remarcaron que los cortes de energía eléctrica en Embarcación son moneda corriente. Y que la bronca del señor es más que entendible.
En tanto, hay quienes opinan que la violencia no conduce a ningún lado. Por ahora, la policía detuvo al irascible sujeto y se espera que se le abra un sumario por los daños a la propiedad. Lo cierto es que esta situación deja al desnudo que la empresa brinda un servicio de muy mala calidad, y que muchas veces termina perjudicando a los salteños.