SALTA – El Grupo Arpi Teatro vuelve a presentar la exitosa obra teatral «Dos mujeres fugitivas» en el Centro Cultural América, ubicado en Mitre 23, el día el viernes 27 y el sábado 28 de junio a las 19:30 horas. La representación ya tuvo su estreno a sala llena en Pro Cultura Salta el 31 de mayo y el 1 de junio, con críticas excelentes por parte del público.
Se trata de una comedia escrita en cinco escenas y dirigida por Omar Pizzorno, con la asistencia de dirección de Loreto Paesani. Su duración es de 50 minutos. Las actrices Lila José y Patricia Garzón personifican a Margarita y Ana, dos mujeres con caracteres distintos pero que, juntas, se involucran en una aventura para cumplir un sueño.
¿De qué se trata «Dos mujeres fugitivas»?
El Intra Salta dialogó con Lila José para conocer en detalle no sólo el argumento de la obra, sino también para reflexionar sobre el teatro y su visión única del arte. La obra representa a dos arquetipos de mujeres: Margarita es audaz y transgresora, pero, debido a sus 85 años, se encuentra encerrada en un geriátrico. Ana, en cambio, tiene 57 años, pero es tímida y no tiene la osadía de Margarita, a pesar de que son amigas hace años por haber sido compañeras de trabajo.
Todo cambia cuando Margarita empieza a recibir las visitas de Ana, las cuales la alejan de la rutina y las estrictas reglas del asilo. Cada vez más inconforme y cansada de la monotonía, Margarita arrastra a Ana a la intrepidez para escaparse del lugar. El fin de la fuga es realizar su sueño más anhelado, el cual se dará a conocer a medida que la aventura vaya avanzando.
«Dos mujeres fugitivas» es una comedia escrita en lenguaje coloquial y dirigida para personas mayores, las cuales deben enfrentar, en numerosas ocasiones, prejuicios y estereotipos que los desvalorizan. Por eso, Lila y Patricia tocan temas como la libertad, la vejez y la transgresión para demostrar que la tercera edad no es sinónimo de incapacidad, sino todo lo contrario.
La cultura en Salta abre sus puertas a la reflexión
Lila José es un ejemplo de cómo la vida no se termina a una cierta edad. Después de una larga carrera como profesora en la UNSa, comenzó a estudiar teatro en 2014 y a trabajar con personas de la cultura en Salta, entre ellas, Omar Pizzorno. A partir de ese momento, no dejó de realizar arte para ella y para otros.
«El teatro es algo mágico», comenta Lila. Y agrega: «A diferencia del cine, no hay dos funciones iguales, porque no están en un celuoide. El teatro es algo vivo». De esta manera, con el teatro como pulsión vital, la actriz invita a reír y reflexionar sobre la tercera edad, y como esta puede abrir nuevas puertas a otras sensibilidades y experiencias.
