SALTA.- (Diego Nofal) La Libertad Avanza en Salta enfrenta tormentas tras su gran elección. Siendo ganadores absolutos en la capital, lograron un fuerte respaldo popular. Pero hoy aparecen grietas profundas que amenazan su unidad. Lo que parecían fisuras menores se asemejan más a un abismo peligroso. La euforia inicial se ha desvanecido rápidamente por los conflictos internos. La cohesión del partido está bajo una severa prueba de fuego.
El primer escándalo golpeó con fuerza a sus principales figuras, ya que involucra a Emilia Orozco, Roque Cornejo y Carlos Zapata. Se les acusa de pedir aportes partidarios de manera coactiva. Los destinatarios serían empleados nacionales contratados por el partido. Varios audios comprometedores circularon ampliamente en la provincia. Incluso existe una denuncia judicial que complica aún más a los dirigentes. De esta manera, la credibilidad de los líderes locales está seriamente dañada.
Paralelamente, comenzó la carrera por las candidaturas de octubre. Se repartirán tres bancas de diputados nacionales. También se elegirán tres cargos de senadores nacionales. La definición de nombres genera tensiones palpables dentro de la agrupación. La lucha interna por los puestos codiciados ya está en marcha, por lo que este proceso agudiza las diferencias preexistentes en el espacio.
En este marco, La Libertad Avanza debate su futuro inmediato. Alfredo Olmedo, principal armador del partido, tiene una visión clara: busca imponer una renovación total del rostro político. Además, pretende que los candidatos a escaños nacionales sean rostros nuevos. Olmedo apuesta por figuras sin pasado en la política tradicional salteña. Esta estrategia busca capitalizar el descontento con los políticos de carrera.
Aspiraciones contrarias dentro de La Libertad Avanza
Frente a esto, Carlos Zapata tiene otros planes. El dirigente implicado en el escándalo de pagos quiere renovar su banca y aspira a seguir como diputado nacional por Salta. Este deseo choca frontalmente con la idea de Olmedo. La reelección de Zapata va contra el principio de renovación absoluta. Esta es la primera gran interna que fractura al partido provincial.
La segunda disputa clave es por las candidaturas al Senado. Alfredo Olmedo ya anunció que será candidato a senador. Necesita definir quiénes lo acompañarán en la lista. Especialmente crucial es encontrar una candidata mujer para la fórmula. Este requisito es ineludible según la ley electoral nacional. La búsqueda de esa compañera de lista genera nuevas tensiones.
Olmedo descarta en privado ciertas opciones para la banca femenina. Se comenta que no quiere a alguien proveniente del PRO tradicional. Sin embargo, La Libertad Avanza Salta carece de figuras femeninas consolidadas propias. No hay nombres evidentes con peso suficiente para el cargo. Este vacío dificulta enormemente la conformación de una lista competitiva. La falta de cuadros preparados es un problema estructural.
Así, La Libertad Avanza Salta navega entre escándalos e internas complejas. El caso de los aportes coactivos erosiona su imagen moral. La pugna entre Olmedo y Zapata por la renovación versus la reelección divide. La incertidumbre sobre los candidatos al Senado debilita su posición. El partido ganador se encuentra frágil, su futuro inmediato es incierto. La capacidad de superar estos abismos definirá su supervivencia política.