SALTA- La política salteña se vio sacudida por la renuncia del concejal Pablo López de La Libertad Avanza. López dejó su cargo tras graves acusaciones de violencia de género y violencia sexual. Audios virales lo captaron intentando extorsionar sexualmente a una empleada para saldar una deuda. Este hecho provocó repudio generalizado y profundas reflexiones entre sus colegas. Al respecto, la concejal Agustina Álvarez expresó con crudeza su sentir ante el escándalo.
«¿Con qué cara le pedimos a la gente que vaya a votar? ¿Con qué cara le pedimos a la gente que crea de nuevo en la política? ¿Con qué cara le pedimos a la gente que no crea que son todos ladrones o que solamente o simplemente buscan un cargo por impunidad?», dijo. Álvarez confesó la carga emocional que le genera esta situación. «La verdad que hoy me cuesta mucho hablar. Me cuesta hablar como mujer, me cuesta hablar como concejal, me cuesta hablar como ciudadana y me cuesta hablar porque siento vergüenza y decepción».
La edil lamentó que el foco se desvíe de los verdaderos problemas ciudadanos. «Porque no puedo creer que una vez más, en vez de estar hablando de las cuestiones que le preocupan a los salteños, estamos hablando de otro escándalo», señaló. También criticó duramente la desnaturalización de la función pública. «Lamentablemente la charla que tenemos hoy no tiene nada que ver con la política como vocación de servicio, sino con lo que algunos chantas hicieron con la política», espetó y destacó un aspecto aún más preocupante: «¿Y saben qué es lo más grave de todo esto? Que ya no nos sorprende».
La decepción de Agustina López
Álvarez subrayó la gravedad de las acusaciones contra López, pero recordó que no es un caso aislado. «Hoy estamos acá sentados hablando de denuncias gravísimas contra el concejal Pablo López. Pero lamentablemente en Salta, esta no fue ni la primera ni la única», recordó. La concejal compartió su perspectiva generacional y su motivación inicial para entrar en política. «Yo tengo 30 años. Recién estoy iniciando por este camino de la política. Y casi me metí fue porque realmente quería cambiar las cosas. Porque lo que no funcionaba quería que sea diferente», sostuvo.
Expresó que su decepción es compartida por gran parte de la ciudadanía: «Creo que al igual que yo, un montón de salteños y un montón de argentinos están decepcionados, están asqueados, están cansados, están hartos». Pese a la frustración, Álvarez se mostró decidida a no abandonar su compromiso. «Entonces, ¿con qué cara después nosotros le decimos a la gente? No, nosotros queremos cambiar las cosas. Pero no me voy a quedar en esa posición voy a seguir intentando que las cosas cambien», aseguró.
Finalmente, hizo un llamado a la responsabilidad de toda la clase política señaló que espera “que todos los políticos, todos los espacios políticos estén a la altura de las circunstancias». Reclamó un cambio de visión sobre la función pública. «Que se deje de ver a la política como un lugar a donde la gente se va a esconder, a un lugar donde la gente va a buscar impunidad, un lugar que esté colmado de personas machistas que buscan privilegios personales», concluyó. Cabe recordar que tanto Álvarez como López iniciaron su gestión en el mismo bloque, el PRO Salta, antes de que López migrara a La Libertad Avanza.