SALTA – El caso de la cocaína que se convirtió en plastilina saltó a los medios nacionales. Y no es para menos. Salta sigue siendo la provincia elegida por los narcotraficantes. Ahora el fiscal federal Marcos César Romero investiga la escandalosa desaparición de 3 kilos de cocaína que dejó a 11 agentes de la Policía de Salta bajo sospecha.
Según publicó el medio Infobae, la clave está en el acceso al lugar en el que se resguardaban los estupefacientes. Y este se encuentra en la Dirección de Drogas Complejas (DICOM) de la fuerza de seguridad provincial en Orán.
Para recordarle al lector sobre el caso, la Justicia investiga a el o los responsables del robo de la cocaína que fue cambiada por plastilina. De esta forma pensaban engañar los controles y esperaban que todo rastro del ilícito se borrara con la incineración a la que estaban destinados los paquetes con el polvo blanco. Pero el plan falló frente al horno gracias a la atención de una perito de Gendarmería Nacional.
Ante este contexto, se sabe que en el mercado ilegal, en esa zona de Argentina, cada kilo de cocaína se paga 2000 dólares. En el centro del país, los narcos ofrecen entre 3500 y USD 4000.
Creen que el cambio se realizó dentro de la dependencia de la Dirección de Drogas Peligrosas de Orán, en la provincia de Salta. Aunque un sumario interno determinó la suspensión preventiva de tres agentes, otros ocho están bajo la lupa de la fiscalía de Tartagal.