Salta.- (Por Diego Nofal) El ex gobernador Juan Carlos Romero no se resigna a abandonar la primera línea de la política salteña. Su objetivo claro es encabezar alguna lista de cara a las cruciales elecciones legislativas de octubre próximo. En Salta se definirán tres bancas de diputados nacionales y otras tres para el Senado de la Nación. La ambición del veterano dirigente vuelve a ponerlo en el centro de la escena provincial. Su nombre resurge con fuerza en medio de las especulaciones preelectorales.
Un rumor sorprendió hoy a los círculos políticos de Salta. Se especuló que Romero, supuestamente ungido por Karina Milei, secretaria de la Gobernación y hermana del Presidente, sería candidato por La Libertad Avanza, según mencionó El Expreso de Salta. Sin embargo, el líder indiscutido de ese espacio en la provincia, Alfredo Olmedo, cerró esa puerta sin miramientos. El empresario y productor agropecuario fue contundente al afirmar que nadie de la vieja política tiene lugar en su movimiento. La negativa de Olmedo parece definitiva para ese espacio.
Pero Romero, un zorro viejo de la política vernácula, tiene otros ases bajo la manga. El movimiento libertario en Salta presenta una fractura evidente entre La Libertad Avanza y el Frente Liberal Salteño. Este último grupo es conocido localmente como los «libertarios truchos». Dicha denominación surge principalmente por su cercanía con ex dirigentes peronistas, ex PRO Salta, el oficialismo provincial y el gobernador Gustavo Sáenz. Hacia ese sector parece dirigir ahora sus cañones el ex mandatario.
El propio Alfredo Olmedo, según señalan en su entorno, estaría advertido de esta maniobra de Juan Carlos Romero. El ex senador nacional mantiene una relación de cercanía con la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel. Si bien Villarruel no goza actualmente de gran estima dentro del propio gobierno nacional, arrastra muchos votos del entorno libertario. En este marco complejo, tampoco se descarta que esta jugada haya sido habilitada por la misma Karina Milei. Ella ya impulsa armados a nivel nacional que descartan libertarios puros y suman peronistas federales e incluso kirchneristas.
Alfredo Olmedo expresa gran confianza en arrasar en los comicios de octubre. Sin embargo, necesitará concentrar una gran cantidad de votos libertarios. Si Juan Carlos Romero y los llamados libertarios truchos logran arañar una porción significativa de ese electorado, podrían favorecer indirectamente a cualquier fórmula del oficialismo provincial. Olmedo asegura textualmente, «A La Libertad Avanza, la votan por el sello, no me votan a mí, votan al presidente Javier Milei». Pero reconoce el riesgo de una campaña confusa.
Olmedo sabe que cuenta con importantes recursos económicos y dirigenciales para su campaña. No obstante, el respaldo de Karina Milei y la posible sombra de Victoria Villarruel detrás de Romero añaden incertidumbre. Recordemos que Romero ha apoyado públicamente varios proyectos del Ejecutivo nacional. Por lo tanto, nadie podría cuestionar fácilmente su lealtad declarada al presidente Milei. Llegar con el aval de la hermana del Presidente y la Vicepresidenta podría alterar significativamente el tablero político salteño. La batalla por el voto libertario apenas comienza.
