SALTA – El senador nacional Juan Carlos Romero confirmó, durante su informe de labor legislativo en la Cámara alta, que no se presentará en las próximas elecciones de octubre. De esta manera, con una desilusión marcada por el bloqueo institucional de la oposición y la inacción del oficialismo, según él mismo destacó, el representante de Cambio Federal dejará su banca en diciembre luego de 18 años.
«Hoy veo que, por muchas causas, ese espíritu se fue perdiendo, ese entusiasmo se fue perdiendo, y es una de las cosas que me frustran, que hayamos desaprovechado la oportunidad de construir más cosas o haber aprobado más cuestiones», declaró durante su alocución. «El bloqueo institucional que nos hace a veces la oposición o la inacción del oficialismo hacen que uno sienta una frustración de no poder ser más productivo que lo que uno desea», amplió.
«Yo creo que no alcanza, a veces, con tener razón, si no que hay que buscar tener una solución, y eso es lo que nos falta en el país. Y ese bloqueo legislativo es porque muchas veces queremos tener razón y no encontrar la solución», explicó. Con la voz algo quebrada, Juan Carlos Romero lamentó que esta situación electoral que se da este año sea «tan proclive a pocos acuerdos» para que no vuelva el modelo populista, mientras ve cómo, la fuerza opositora tiene más empeño en el fracaso del Gobierno que a las propuestas superadoras.
Al enumerar estas razones, Romero hizo su anuncio: «Vengo a confirmar que no participaré del próximo proceso electoral. Dejaré el cargo en diciembre y desempeñaré mi cargo con empeño. Dejaré el cargo, pero no la política, y seguiré trabajando incansablemente. Creo que hay un desafío todavía hasta fin de año de hacer cosas pendientes».
«Me siento contento, sin ninguna frustración»
En los minutos finales de su informe, el exgobernador salteño reflexionó sobre su dimisión, pero también sobre el trabajo hecho en la provincia: «Yo sé que algunos sentirán tristeza o frustración por mi decisión. Yo les digo que deben apoyarse y tener la satisfacción de que hemos cumplido la labor, que lo hemos hecho juntos, que hemos hecho un trabajo enorme en la provincia y legislativo. Esa es la satisfacción de la misión cumplida».
Por otro lado, fue irónico con respecto a quienes se sientan contentos con su anuncio: «Yo también me siento contento, sin ninguna frustración, sin rencor, sin queja. Lo hago razonado a este proceso, no tengo ninguna queja en todos los tiempos que he podido hacer cosas».
Finalmente, agradeció a sus colaboradores de antes y de ahora, a todo el cuerpo legislativo. En especial dio gracias a su familia. Primero, a su esposa «Bettina, que me acompaña por mucho más de 50 años, y que en la época en que nos amanecimos en Ezeiza esperando que llegara Perón frustrado el 20 de junio, hasta muchas otras actividades». Luego, a sus hijos Juan Esteban, Bettina, Lucía y Victoria, a sus nueras y a sus nietos. «Hoy siento la alegría de la misión cumplida y el agradecimiento de todos ustedes», cerró.