Salta.- (Por Diego Nofal) Hoy es un día decisivo en la Cámara de Diputados de la Nación. Se define el futuro de miles de jubilados y personas con discapacidad en la provincia y todo el país de la mano de nuestros diputados de Salta y los demás legisladores nacionales. Sobre la mesa está el veto presidencial a leyes cruciales ya sancionadas por el Congreso. Estas leyes buscan aliviar una situación desesperante para los sectores más frágiles de nuestra sociedad.
La primera ley vetada establece un aumento mínimo, casi imperceptible, para las jubilaciones. Los haberes de nuestros adultos mayores están gravemente rezagados frente a la inflación. La segunda ley declara la emergencia en discapacidad. Obliga al Estado a cubrir prestaciones básicas que, pese a ser obligatorias, sistemáticamente se niegan. Esto significa acceso a tratamientos, elementos esenciales y una vida digna. El Senado ya aprobó estas normas, son ley, pero el presidente Javier Milei decidió vetarlas.
Para que estas leyes vitales se mantengan vigentes, se necesita una voluntad política clara. Es necesario que dos tercios de los diputados presentes rechacen el veto presidencial. Cada voto cuenta de manera extraordinaria en esta sesión histórica. La postura de nuestros representantes salteños será determinante en este escenario. Salta tiene siete voces en ese recinto que hoy deben alzarse por la gente.
Cuál es el escenario
Tres diputados de Salta responden al oficialismo provincial, Yolanda Vega, Pamela Calletti y Pablo Outes. Uno responde al kirchnerismo nacional, Emiliano Estrada. Tres diputados responden a La Libertad Avanza del presidente Milei, Carlos Zapata, Emilia Orozco y Julio Moreno Ovalle. Frente al drama de jubilados que no llegan a fin de mes, las etiquetas partidarias deberían evaporarse. Frente a la angustia de discapacitados sin recursos, la fidelidad política debe ceder ante la humana.
Hoy no se juzgará a qué sigla pertenece cada diputado nacional por Salta. Hoy se verá claramente si han elegido a la gente o si prefieren responder a la política. El gobernador Gustavo Sáenz mantuvo una alianza cercana con el presidente Milei. Sin embargo, en semanas recientes se observó un distanciamiento notable. Incluso sus diputados han votado en contra de iniciativas oficialistas en el Congreso. Esto genera incertidumbre sobre su posición definitiva en esta votación crucial.
Se espera que el diputado ligado al kirchnerismo nacional vote contra el veto presidencial. La gran incógnita reside en los tres diputados de La Libertad Avanza. Son ellos quienes tienen en sus manos una responsabilidad inmensa. De su voto depende otorgar un magro alivio a los jubilados. De su decisión depende garantizar una vida aceptable a las personas con discapacidad. Esto trasciende lo político, es una cuestión de humanidad básica.
No dar paso a las políticas de crueldad
Negar un aumento mínimo a nuestros adultos mayores es una crueldad inadmisible. Negar la atención básica a las personas con discapacidad es una falta aún mayor. Esta semana, una marcha llegó hasta la sede de La Libertad Avanza en Salta. Los manifestantes buscaban expresar su indignación a la diputada Emilia Orozco. Ella hizo campaña prometiendo apoyo irrestricto a todas las leyes sobre discapacidad. Sería una estrepitosa estafa electoral y política que vote hoy contra la emergencia.
Hoy se escribe una página fundamental en la historia de nuestra representación. Los ojos de los salteños más sufridos están puestos en sus diputados. La pregunta es simple y contundente. ¿Serán diputados de la política o diputados de la gente? El sufrimiento de miles no admite más dilaciones ni cálculos mezquinos. Hoy, en el recinto, nuestros representantes deben elegir de qué lado de la historia quieren estar. El bienestar de los más vulnerables exige un voto claro contra el veto.