Los comicios nacionales del 26 de octubre próximo marcarán un hito histórico en la política de Salta. Será la primera vez desde la recuperación democrática en 1983 que el apellido Romero no estará en ninguna boleta electoral. Sucede que el pasado 6 de agosto el ex gobernador y actual senador nacional Juan Carlos Romero anunció que no se postulará a la reelección a la cámara alta en las elecciones Salta 2025.
Para el periodista Mario Peña, Romero no se presentará en las próximas elecciones para evitar una posible derrota electoral, ya que las encuestas lo ubican con solo un 4% de apoyo. Además, su retiro podría estar motivado por la necesidad de mantener sus fueros y evitar complicaciones legales. ¿Es este un retiro estratégico o una admisión de fracaso?, se preguntó Peña.
Romero anunció su retiro de la política en un acto que contó con la presencia de sus dos hijos, Bettina y Juan Esteban Romero, a quienes Romero llevó para presentarles a funcionarios nacionales, en lo que fue interpretado como algún gesto de continuidad simbólica dentro de su entorno político. Juan Carlos Romero llegó a esta decisión después de ser Senador Nacional desde 1986, luego otros 12 años como Gobernador de Salta, más 18 años en la Cámara alta.
Cabe destacar que aún arrastra decenas de causas penales —entre ellas vinculadas a denuncias por corrupción, defraudación y malversación de fondos— que no avanzaron en la justicia salteña bajo su protección parlamentaria. Aunque algunas ya fueron declaradas nulas por tiempo vencido, otras como la causa del hangar o La Ciénaga siguen abiertas o con opciones procesales por resolver.
Fuentes cercanas al senador afirmaron que, de perder sus fueros al dejar el Senado, Romero podría enfrentar la Justicia, aunque resultaría difícil, ya que por debajo de la mesa, habría acuerdo a que integre la Justicia Nacional o cargos en el Gobierno nacional. Algunos sitios de noticias nacional señalaron que la secretaria general de la presidencia y hermana presidencial Karina Milei, pretendería que el salteño coordine la actividad oficialista en el Senado, luego de las últimas derrotas sufridas allí.
Luego de finalizada su mandato en 10 de diciembre se le abrirán tres posibilidades de ocupar cargos nacionales a Romero. Uno seria juez de la Corte Suprema, aunque teniendo en cuenta su edad, próximo a cumplir los 75 años, será una gestión efímera, ya que a esa edad se jubilan los jueces de la Corte.
También se le podría ofrecer la presidencia de la Auditoria General de la Nación aunque se trata de un cargo más técnico y finalmente, de acuerdo a trascendidos, seria intención de la Casa Rosada reflotar el cargo de ministro del Interior, cuyo titular tenía como misión la relación con los gobernadores, hoy bastante complicado para el Ejecutivo Nacional.

Elecciones Salta 2025: ¿El fin del Romerismo?
El retiro de Romero de la política, aunque hay muchos que aún no lo creen demasiado puede implicar el fin de la dinastía romerista iniciada con el patriarca Roberto Romero, allá por el año 1983, el año de la recuperación de la democracia. Memoriosos recuerdan la dura pelea que protagonizó el entonces director del diario El Tribuno. en su acceso al Partido Justicialista, donde finalmente terminó como candidato y luego gobernador de los salteños.
Allí comienza su carrera política, ya que desde entonces han pasado 42 años de dependencia de un sueldo estatal, primero como senador, luego 12 años como gobernador y finalmente el resto nuevamente como senador nacional.

¿Y los herederos?
La ex intendenta capitalina Bettina y el actual diputado provincial Juan Esteban, estuvieron en la despedida de Romero padre en el Senado, donde aprovechó para relacionarlos con los funcionarios nacionales que ser encontraban presentes. Muchos esperaban que algunos de los dos figuren en las boletas electorales de octubre, pero finalmente ello no ocurrió.
Durante su prolongada gestión oficial y principalmente durante las campañas supo cosechar a miles de seguidores en toda la provincia, que en estas horas aguardaban un gesto suyo para actuar en tiempos electorales. Nada de eso ocurrió y es la creencia de la mayoría de los salteños que Romero no tiene herederos políticos y seguramente en octubre habrá muchos seguidores que no sabrán donde colocar su voto.
El tiempo dirá si el romerismo como fuerza política se extinguió en la provincia y sus seguidores emigrarán hacia otros rumbos o surge alguna variante que pueda hacer reflotar a los votantes que lo hicieron gobernador en tres oportunidades.
