SALTA – El espacio político Fuerza Patria, que lleva como principal candidato a Juan Manuel Urtubey y a Nora Giménez, repudió enérgicamente lo que calificó como un acto de censura previa. Instrumentado por el Gobierno nacional de Javier Milei. Según denunciaron, busca silenciar a periodistas críticos.
Giménez por su parte, usó su cuenta de X para lamentarse por el violento ataque a la libertad de expresión y el intento de censura que Nación quiere aplicar para evitar que se sigan divulgando los audios que comprometen a Karina Milei, secretaria de la Presidencia. La fuerza advirtió que se trata de un hecho de extrema gravedad institucional.
“Fomentan el odio, la descalificación y la censura contra la prensa. No podemos tolerar este avasallamiento hacia la libertad de expresión y la democracia. Mi solidaridad con Jorge Rial y Mauro Federico”, expresó la senadora nacional Nora Giménez, referente del espacio en Salta, en un mensaje difundido a través de sus redes sociales.
En la misma línea, el exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey, se sumó al rechazo y cuestionó duramente la contradicción del oficialismo libertario, que hace bandera de la libertad mientras promueve mecanismos de censura. “La censura es el camino de los autoritarios. Nunca de quienes creen en la libertad. En la Argentina de Milei la libertad es una farsa: informar es delito y censurar se vuelve política de Estado”, sostuvo.
Fuerza Patria en defensa de los periodistas
Urtubey también vinculó esta política con las medidas económicas aplicadas por el Gobierno nacional: “Abandonan a jubilados y discapacitados, les roban y persiguen a los periodistas que denuncian la corrupción”, advirtió como referente de Fuerza Patria. Es una crítica que combina la situación social con el avance sobre la prensa independiente.
Tanto Giménez como Urtubey coincidieron en enviar un fuerte mensaje de respaldo a los comunicadores afectados. Con estas manifestaciones, Fuerza Patria buscó visibilizar su postura frente a un escenario que consideran alarmante.
Para el espacio, lo sucedido constituye una señal de que en la Argentina la censura se ha transformado en política de Estado, algo que advirtieron que no puede naturalizarse en un sistema democrático.