Salta.- (Por Diego Nofal).- Yo soy militante de la Unión Cívica Radical, pese a ser periodista jamás lo he escondido. No creo que los periodistas de política deban ser como los periodistas deportivos, esos que mienten no ser hincha de ningún equipo. Todos tenemos alguna pasión, la mía es la política, y veo y hasta festejo que la UCR de Salta haya decidido llevar lista propia en las elecciones Salta 2025. Esta decisión solitaria merece un análisis desde la honestidad intelectual y el afecto partidario.
Recordemos que las elecciones de octubre decidirán el nombre de los próximos tres diputados y tres senadores nacionales por Salta. En ese marco, y después de muchos años, el radicalismo ha optado por una estrategia de pureza ideológica. Han decidido presentar una lista en solitario, sin aliarse con ningún partido y sin formar algún tipo de sociedad temporaria. Esa clase de alianzas con personas que luego terminan siempre defraudando las ideas por las cuales se había formado ese acuerdo.
La Unión Cívica Radical es un partido de 120 años, nació peleando contra todo tipo de gobierno oligárquico. Esas son las banderas que debe mantener, sin claudicar en sus principios fundamentales. Desde hace muchos años se había aliado con el Pro, fundado por Mauricio Macri, y hasta terminó siendo un furgón de cola del macrismo. Hay que reconocer que esa alianza le sirvió como trampolín nacional, hoy el radicalismo gobierna cinco provincias importantes.
La situación del partido en Salta es complicada
La situación en Salta del histórico partido es muy distinta y bastante más complicada. Hace mucho tiempo que no logra estabilizarse electoralmente, ni seducir al electorado joven e independiente. Tampoco logra ocupar puestos de relevancia, ni siquiera en cuanto a la cantidad de legisladores provinciales o concejales municipales. Su presencia se fue diluyendo elección tras elección, casi hasta volverse testimonial.
También es verdad que hace años venía siendo manejada por la misma gente, por los mismos nombres de siempre. Esos mismos que habían impulsado a la Unión Cívica Radical a fracasos estrepitosos y repetidos. De aquella vieja guardia, tal vez solo se puede rescatar alguno que otro nombre con credibilidad. Graciela Abut Carol, por ejemplo, debería formar parte de lo que será una clara renovación, un cambio de piel necesario.
No solo como militante, como periodista y como republicano, festejo esta movida. También como habitante de Salta celebro la calidad humana que ha juntado la UCR en su lista. El nuevo equipo proviene mayormente del campo de las ciencias duras, con ingenieros químicos e ingenieros agrónomos de valía. Pero además sumaron productores agropecuarios y algunos políticos de renombre con trayectoria intachable.Han logrado formar una lista bastante interesante y alejada de los operadores profesionales.

La UCR Salta y el camino para resurgir
De acuerdo a las encuestas más serias, no estarán seguramente entre los primeros lugares este año. Con toda claridad, este es el camino que la Unión Cívica Radical debe seguir para resurgir. La resurrección partidaria no será instantánea, requiere de paciencia y convicción, pero el primer paso está dado y es el correcto. Salta necesita una oposición seria y con ideas, ojalá esta sea la semilla.