SALTA – La candidata a diputada nacional, Gabriela Flores volvió a marcar su posicionamiento político al reivindicar el modelo de gestión privada como ejemplo de eficiencia. Frente a lo que consideró un Estado ausente y mal administrado. Como parte de su recorrida provincial, hizo una visita a Cafayate. Allí Flores recorrió instituciones y contrastó experiencias que, según señaló, muestran claramente la diferencia entre la iniciativa privada y la pública.
“Hoy nosotros tuvimos la oportunidad de ir a Bomberos en iniciativa 100% privada. No hay un solo peso del Estado, más el Estado no puede ni pisar adentro de Bomberos de Cafayate. Y es un lugar ejemplar, no solo en Salta, en el país”, remarcó.
“Y después fuimos a El Vertedero, que es un consorcio de los tres municipios que ha administrado en forma aparentemente rotativa, ¿verdad? Uno, después va el otro, después va el otro. Tuvimos un desastre ambiental. Donde solo está el Estado. Es un consorcio de tres municipios”, agregó más tarde la dirigente libertaria.
En ese punto, Gabriela Flores insistió: “Tres municipios que son el Estado. Tres intendentes que hace cuánto, 20 años, que tiran basura ahí”, relató en un discurso que rápidamente encontró eco en el espacio libertario provincial.
“Fíjate, ¿no? ¿Cómo tienen ustedes aquí en Cafayate sin tener que irnos? ¿Qué pasa con lo público cuando está mal manejado y nadie lo controla? ¿Y qué pasa con la iniciativa privada? Y el modelo de Javier Milei es ese. Es el modelo de la gestión privada, de un Estado pequeño que maneje lo mínimo, que proteja al que realmente está vulnerable”, enfatizó Flores, haciendo clara referencia a la importancia de la gestión privada por sobre lo público.
Críticas a la gestión estatal
La comparación entre el cuartel de bomberos y el vertedero municipal no fue casual. Para Flores, ambos casos reflejan en carne viva lo que significa una buena gestión. Basada en la administración eficiente de recursos, frente al abandono y la falta de controles del sector público.
En este sentido, la dirigente libertaria sostuvo que la experiencia de Cafayate es un espejo de lo que ocurre en distintas áreas del país. Donde la ausencia de control estatal deriva en situaciones críticas como la crisis ambiental del vertedero.
El contundente apoyo a Emilia Orozco
En paralelo a sus críticas al sector público, Gabriela Flores expresó en declaraciones anteriores, su respaldo político y personal a Emilia Orozco. La diputada nacional salteña se convirtió en una de las principales referentes libertarias en la provincia.
Flores definió a Orozco como “una persona bien, sumamente sencilla” y con fuerte llegada a un sector importante del electorado salteño. “Me encantaría que a Emilia le siga yendo bien”, señaló, al remarcar el rol clave que la legisladora tiene dentro de La Libertad Avanza.
Al referirse a la exposición mediática de su colega, Flores se mostró crítica con el tratamiento que recibe en algunos sectores de la prensa provincial. “A veces uno trabaja todo el día con alguien, te acostumbras a la persona. Y después cuando ves la distorsión que se hace en los medios. Emilia sufre un hostigamiento importante aquí en Salta, muy injusto. Muy desmerecido”, expresó.
Un mensaje político
Flores lleva adelante su campaña basándose en ejemplos claros. El contraste entre la gestión privada y la estatal es uno de ellos. Y en la misma línea refuerza la defensa de dirigentes libertarios que, como Orozco, se posicionan en el centro del debate político salteño.
Mientras los escándalos en La Libertad Avanza no cesan, las principales candidatas se dedican a recorrer la provincia. Acercan las ideas de la libertad y tratan de bajarle el tono a las acusaciones que rodean al espacio de Javier Milei.