SALTA – (Por Diego Nofal) El caso de José Luis Espert volvió a encender las alarmas en La Libertad Avanza en Salta. Cada vez que dan un paso hacia adelante, retroceden cinco por algún error del gobierno nacional. Lo que no ha dejado de ocurrir, ahora fue realmente un error de principiantes. Una metedura de pata de dimensiones épicas que resuena en cada rincón del país.
Uno de los grandes problemas a nivel nacional es su reciente derrota en Buenos Aires. En esa provincia crucial, donde debían mostrar su mejor performance, eligieron un candidato con un lastre enorme. Desde 2019, este individuo está sospechado de mantener vínculos con el narcotráfico. No se trata de simples rumores de pasillo o especulaciones mediáticas. Sus conexiones con un narcotraficante están siendo investigadas por la Justicia de los Estados Unidos.
El derrotero del candidato fue bastante ridículo y lleno de contradicciones. Pese a los informes bancarios provenientes de Estados Unidos, intentó negar todo vínculo. Alegó que se habían visto pocas veces y que jamás había recibido dinero. Dijo que solo le había prestado una vez el avión, una excusa que se desmoronó rápidamente. Con el tiempo se confirmó la verdad incómoda, había hecho 35 viajes y recibió 200.000 dólares en su cuenta.
Intentó ir a la prensa para dar explicaciones, pero su esfuerzo fue en vano. Cuando le consultaron por los misteriosos 200.000 dólares, decidió evadir la pregunta con torpeza. Para empeorar las cosas, sacó un comunicado en video hablando de ese dinero. Su explicación dejó muchísimas más dudas que certezas en el aire. Y para terminar el show del ridículo, dio una entrevista a un medio afín. En un momento de máxima tensión, se puso a llorar en vivo al aire.
Este fin de semana, después de varias idas y vueltas, llegó el desenlace esperado. El candidato a diputado nacional José Luis Espert decidió dejar su lugar. Lo cede a otro candidato igual de malo y con un perfil cuestionable. Pero que al menos por ahora no está investigado por vínculos con el narcotráfico. Tampoco se le investiga por lavado de activos provenientes de esa actividad ilegal. Eso ya se considera un avance para La Libertad Avanza a nivel nacional.
Mientras tanto, aquí en Salta la situación es digna de un circo de tres pistas. Desde la Puna hasta el extremo sur de la provincia, Emilia Orozco y su equipo hacen malabares. Intentan llevar la idea de La Libertad Avanza a distintos pueblos y ciudades. Una idea que se basaba originalmente en el combate frontal a la corrupción y al delito. Dos banderas que hoy por hoy el partido no puede exhibir con orgullo en ningún lugar. Se les complica vender un producto cuya marca nacional está tan dañada.
Seguidilla de escándalos
La Libertad Avanza comenzó en Salta con un escándalo protagonizado por Pablo López. Este fue acusado de extorsión sexual, manchando la imagen local desde el principio. Hoy la saga continúa a nivel nacional con denuncias de corrupción y coimas. También con esas relaciones íntimas y peligrosas con el narcotráfico que tanto pregonaban combatir. Cada vez se hace más complicado para el partido conseguir votos convincentes. Sobre todo cuando sus mandamases cometen constantemente estos errores gravísimos.
La pregunta que flota en el aire salteño es cuánto más podrán aguantar. Los adherentes locales miran con preocupación los tropiezos en Buenos Aires. Cada nuevo escándalo nacional les resta credibilidad y les quita herramientas de campaña. La libertad avanza, pero en Salta parece hacerlo en círculos y cuesta abajo. Quizás necesiten un GPS nuevo y alejarse de mapas que claramente los llevan al precipicio. El camino al infierno político está pavimentado con buenas intenciones y pésimas elecciones de candidatos.
La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com X @turconofal.