SALTA – El gobernador de la provincia, Gustavo Sáenz, sabe que la elección de este domingo es clave para forjar su futuro político y apuesta con todo a la fórmula de Royon y Jarsún.
Previo al armado de listas y al vértigo con el que la campaña que se viene desarrollando, Sáenz había declarado no tener candidatos bendecidos por él. Luego de un par de meses ese discurso queda en el olvido y a fuerza de bailes, cantos y hasta “acampe” en Buenos Aires, el gobernador lo está dando todo, para inclinar la balanza hacia el ponchito rojo el próximo domingo.
El presupuesto y tiempo invertidos son exorbitantes. Las publicidades en redes sociales o plataformas como Youtube no paran de emitir spots de campaña con la figura de Flavia Royon. “Vamos la Jarsuneta”exclama Saenz en uno de los tantos videos, haciendo referencia a su funcionario de Aguas del Norte, Ignacio Jasún. De igual manera, se repite en radios y la televisión en cada tanda publicitaria. Ni hablar de la cartelera en vía pública, que a estas alturas inundan la capital salteña en cada calle y avenida por la que se transite.
No es para menos, las encuestas proyectan un resultado de tercios, por lo cual se estima un final más que ajustado. Los niveles de estrés y preocupación en el Grand Bourg son elevados y prácticamente no queda empleado o funcionario activo sin estar involucrado en la campaña político. Todos deben tener el poncho rojo en su perfil de WhatsApp, por ejemplo, es una orden que se cumple a rajatabla sin ninguna excepción.
No todo está alineado
Hay una particularidad dentro de la lista oficial. Y es que al Dr Biella, sobre todo en las últimas semanas, no se le ha dado tanta importancia.
No hay tanta caminata ni spots donde el gobernador acompañe al candidato a diputado nacional. Incluso voces cercanas a Biella, han mostrado su descontento por la falta de recursos, o bien la diferencia de recursos con los otros candidatos.
Aquí podría estar en juego un factor clave, se llama Emiliano Durand. Podríamos decir que Biella viene con un vínculo muy cercano al intendente, a través de su medio de comunicación, donde trabaja su hija Guadalupe. Es incluso un poco gracioso ver como la hija entrevista a su padre mientras ambos “fingen demencia”, tratándose mutuamente con formalidad, cuando todos conocen dicho lazo familiar tan directo.
Hay señales que indican que todo lo que viene haciendo el intendente por la campaña es forzado y pedido directo, nunca por vocación o convicción al espacio en esta contienda. Primero le hicieron ceder toda la cartelera en vía pública que administra el municipio, luego los stands de campaña en las actividades con servicios en los barrios. Mas tarde los videos pidiendo el apoyo en redes sociales, el más evidente mandado recientemente, en el cruce a Orozco por caso Cordeyro.
Si bien ante cada consulta en medios Durand responde que sus candidatos son los mismos que los del gobernador, se habla de una quita de colaboración deliberada en territorio.
Este miércoles Saenz hizo un acto con transmisión oficial, con la entrega de móviles a la policía. Allí estuvo Emiliano acompañando. Si analizamos las imágenes, se nota claramente una postura incómoda del intendente, quien asistió de remera azul “así nomás” y que siempre tuvo la mirada caída dando señales de clara incomodidad.
Es incierto el futuro de este vínculo entre Durand y Saenz. Será interesante ver qué ocurre luego de las elecciones. El gobierno provincial ya fue decepcionado en mayo en las elecciones provinciales y el panorama de las nacionales parece encaminarse en la misma dirección. Dos elecciones flojas de acompañamiento no serían bien recibidas. Ya lo dijo Gustavo en sus apariciones de medios nacionales, “La lealtad se demuestra en actos”.
Si el intendente piensa que puede jugarla “a media máquina” dos veces esta equivocado. Las consecuencias podrían llegar a impactar de forma muy negativa antes de lo que todos puedan imaginar. Es difícil saber por dónde vendrá “ese vueltito”, pero de qué se viene, se viene.
