SALTA – Una investigación a cargo de la fiscal Lucía Orsetti, quien está a cargo de la Sede Descentralizada de Tartagal, desembocó en la jornada del lunes en allanamientos realizados en las oficinas del Escuadrón 52 de Gendarmería Nacional. Asimismo, se allanó la casa particular del comandante de esa dependencia en una causa por narcotráfico, en donde se investiga un secuestro de una carga de 160 kilos de cocaína.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, la medida fue para secuestrar elementos considerados de interés para el caso. Por él, hay otras personas ya imputadas. Dos pertenecen a las fuerzas de seguridad: un oficial y un suboficial de Gendarmería. Ambos cuentan con 26 y 13 años de servicio, respectivamente.
Inicio de la investigación
El inicio de la investigación surgió en el mes de mayo, a partir del secuestro de la carga mencionada. Todo comenzó cuando efectivos del Escuadrón 54 “Aguaray” de Gendarmería, que estaban en el kilómetro 1466 de la Ruta Nacional 34, secuestraron casi 161 kilos de cocaína que era transportada en una camioneta Ford Ranger. En ella, viajaban desde Salvador Mazza hacia Tartagal un hombre y una mujer mayores de edad junto a un menor de edad.
Durante la inspección de los documentos del vehículo, los agentes detectaron que tenía pedido de retención. Por ello, se realizó una examinación más exhaustiva, lo cual permitió dar con el botín. En el doble fondo de la caja, el respaldo de los asientos traseros y el piso de la camioneta, hallaron 173 paquetes de cocaína, con un peso total de 161 kilos.
Poco después, la Unidad Fiscal reveló que la póliza de seguro de la camioneta utilizada en el traslado era pagada por uno de los gendarmes ahora detenidos. En tanto, el otro implicado figuraba como propietario del vehículo que actuó como “coche puntero” en la operación.