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Jimena Salas: con la sensación de impunidad presente, hoy se conocerá el veredicto

Cualquiera sea el fallo, el fantasma de la impunidad, como en el caso de las turistas francesas, seguirá presente con Jimena Salas. Sucede que el principal acusado no llegó a juicio, pero sí sus hermanos. Del segundo asesino, en tanto, nada se sabe.

Jimena Salas
Jimena Salas

SALTA – Luego de dos jornadas intensas de alegatos, que dejaron mucho que desear, el tribunal de juicio, integrado por los jueces José Luis Riera, Mónica Faber y Maximiliano Troyano escuchará hoy a los acusados Carlos y Adrián Saavedra por última vez. Se encerrarán a deliberar su veredicto sobre el caso Jimena Salas, el que podrían dar pasado el mediodía, a la tarde, o bien, al caer la noche.

La audiencia se reanudará a primera hora con el último contrapunto entre la fiscalía, la querella y la defensa. Por el tenor que tuvieron los alegatos, no se avecina controvertida y mucho menos llamativa, pues no quedó mucho en el tintero para decir.

Como se sabe, la fiscalía solicitó para Guillermo Adrián Saavedra (38) y Carlos Damián Saavedra (40) una pena de doce años de prisión efectiva como partícipes secundarios de homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, criminis causa por el concurso premeditado de dos o más personas y por mediar violencia de género (femicidio).

Aunque minúscula, entre la calificación por la que los hermanos Saavedra llegaron a juicio y el pedido de condena de la fiscalía, hay una diferencia, pues los acusados fueron juzgados como responsables de homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, criminis causa por el concurso premeditado de dos o más personas, femicidio, acusación que establece una pena de prisión perpetua.

Partícipes secundarios

Sin embargo, la fiscalía dejó de lado esa figura y se volcó por una menor, como la participación secundaria, manotazo que responde a la floja carga probatoria que quedó luego de la muerte del principal acusado: Javier Saavedra, el menor de los hermanos acusados, quien murió en la alcaidía judicial un día antes del inicio del juicio, en septiembre pasado.

Javier Saavedra era la ficha fuerte de la fiscalía, pues de los tres acusados fue el único que dio positivo en el cotejo genético de ADN con las muestras halladas en la escena del crimen, ocurrido el 27 de enero de 2017, en la casa de la víctima, en el barrio San Nicolás de Vaqueros.

Carlos y Adrián, en cambio, resultaron negativo, con lo cual la fiscalía -según fuentes judiciales- esperaba achacar toda la carga en el hermano menor y, con eso, arrastrar a los otros dos a una condena prisión perpetua, fallo que hubiese sido un éxito.

En cambio, durante el juicio la fiscalía debió volar bajo, pues las pruebas que quedaron no tuvieron la contundencia necesaria para llevar a Carlos y Adrián a un terreno más frondoso, por lo que, al momento de definir la pena a pedir, los fiscales Mónica Poma, Gabriel González y Leandro Flores fueron a lo seguro y buscaron pedir una pena como partícipes secundarios.

La querella, en manos del abogado Pedro Arancibia, acompañó el pedido de la fiscalía, aunque planteó una acusación alternativa. Solicitó al Tribunal que, em caso de no considerar acreditada su participación como partícipes secundarios, que se los condene a 10 años de prisión como partícipes necesarios del delito de robo calificado en poblado y en banda y por el uso de armas, teniendo en cuenta la naturaleza del hecho, la extensión del daño y demás circunstancias relevantes.

Segundo asesino

Por otra parte, Arancibia reclamó a los jueces que la sentencia contenga un relato exhaustivo de los hechos y de la atribución de responsabilidades, y que el tribunal disponga la continuidad de la investigación penal para determinar la identidad de la persona mencionada como el “Hombre 2”, cuyo perfil genético fue hallado junto al de Javier Nicolás Saavedra, a quien la querella considera el autor del hecho.

Para darle más énfasis a su pedido, el abogado invocó el derecho a la verdad y a la justicia de las hijas y la familia de Jimena Salas, y señaló que es un imperativo “ético y moral” esclarecer la totalidad de la cadena de responsabilidades en el crimen.

El Hombre 2, como se lo llamó en el juicio, se refiere a un segundo ADN que fue detectado entre las muestras recogidas de la escena del crimen, pero que no pertenecen, tanto a Javier Saavedra ni a sus hermanos, aunque si podría tener relación de parentesco con los acusados, pero por otra línea patronímica.

Obviamente, y pese a la larga investigación, la fiscalía nunca pudo dar con este segundo asesino de Salas, lo que alimenta la sensación de impunidad del caso. Por último, el abogado Marcelo Arancibia, defensor de los Saavedra y tío del querellante, tuvo su tiempo estelar ayer, oportunidad en la que desarrolló un largo alegato que concluyó con el pedido de absolución lisa y llana de sus dos clientes.