SALTA – El exintendente de San Lorenzo, Ernesto «Kila» Gonza, sigue en la cuerda floja. En diálogo con Que Pasa al Mediodía, el presidente del Concejo Deliberante, Juan Pablo Dávalos, expresó su sorpresa por la ausencia del ex funcionario, que tiene pedido de captura y fue declarado en rebeldía por la Justicia.
«Kila Gonza se fue rodeando de personas quizás no gratas y empezaron a surgir estos hechos de corrupción. Por eso, como concejales, entramos en una segunda etapa: la de control y denuncia», lamentó.
Dávalos explicó que Gonza había librado cheques por un puente y que pretendía cobrarlos junto a personas allegadas. “Hace unos dos años se lo condenó a 3 años de prisión condicional. Fue al tribunal de impugnación, pero la pena pasó a ser de 5 años. Los cheques, en 2014, rondaban entre los $50.000 y $140.000”, indicó.
Advirtió que, en realidad, lo más importante es que ese dinero vuelva a las arcas municipales. “Queremos que devuelva la plata de la gente de San Lorenzo. Yo no sé dónde está, sabemos dónde es su casa y que él sabe que lo están buscando”, aseguró Dávalos.

Las causas por corrupción
Durante su gestión, Gonza habría firmado cheques a nombre de la empresa Montañez, vinculada a las obras del puente de calle Belgrano. Parte de esos fondos se cobraron cuando el ex intendente ya no estaba en funciones. Entre las irregularidades mencionadas, figuran carnets de conducir emitidos sin cobro, pagos duplicados y movimientos sospechosos de fondos municipales. Por ello, fue imputado por maniobras de defraudación en perjuicio de la administración pública,
«Nos reunimos con el nuevo intendente, Federico Parra, y decidimos mover los fondos municipales para evitar que se concrete ese robo. Había dinero del puente que aún no se había cobrado, y queríamos protegerlo», explicó Dávalos.