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Dicen por ahí

«Dicen por ahí»: gritos y selfies en la jura de legisladores, la ruidosa ausencia de Durand, Villada el desmemorioso y ¿otro Macro-boy al Gobierno de Sáenz?

El saber popular suele decir «cuando el río suena, agua lleva».

Dicen por ahí

BÚNKER EN LA ZUVIRÍA: Pese a ser un color relacionado a la “mala suerte”, poco caso ocupa en el tema el dirigente libertario Alfredo “cepillo” Olmedo. Todos los violetas fueron convocados a las 9.45 horas en el coqueto semipiso que registra como propiedad “Cepillo” en la Zuviria casi Rivadavia. Un austero desayuno, café, facturas y té fueron la recepción para los legisladores asumidos y los nacionales próximos asumir. Salieron en camadas del departamento, los últimos, Olmedo y Emilia Orozco, que llegaron juntos y asimismo se retiraron del recinto legislativo.

CÓMO GRITAN: Otra que no se guardó nada fue la periodista y ahora diputada nacional electa, Gabriela Flores, que desde el patio central de la Legislatura, gritó al término de las juras: “Esto es una escribanía del Gobierno”. Ante la mirada de los trabajadores que no entendían la magnitud de los gritos, la mujer violeta siguió con sus alocuciones hasta que un ubicado Roque Cornejo le hizo seña con las manos marcándole “cortala”. La verborragia de la comunicadora tapó los gritos de Laura Cartuccia, algo que ya es mucho.

SIN LUGAR PARA LAS SELFIES: El senador por Capital, Roque Cornejo, aprovechó para chicanear a sus pares de los jueves que contentos posaban con sus diplomas y el banner de fondo de la Cámara Alta provincial, y les dijo entre risas: “Aprovechen a sacarse selfies por que pronto cerramos el Senado”. El más incómodo fue el vicegobernador Antonio Marocco que preguntó: «¿Qué dice? Yo no le entiendo». Plop!

PORTAZO Y YÉNDOSE DE BOCA: Como ya fue anunciado en el DICEN POR AH,Í el Ministro Ricardo Villada estaba ido. Aprovechando su último gran viaje como cabeza de Gobierno, sacó pasaporte y se fue a China unos modestos días, quién sabe a qué. También, mandó una mega comitiva de funcionarios a reuniones del CFI en Buenos Aires, y finalmente anunció que dejaba su cargo cuando ya todos sabían que se iba. Con posteos y entrevistas en medios amigos y propios, mandó a titular “cumplí un ciclo”, resultando ser desagradecido y hasta desmemoriado con quien supo sostenerlo… al igual que su ex compañero de gabinete Mario E. Peña. Ya todos sabían que se iba, pero para tirar la última mojada de oreja, no tuvo mejor idea que querer adelantarse a los comunicados oficiales y decir “me voy”. Fiel al estilo de los enojados con pocas luces y paz mental, solo quiso adelantar algo que ya sabíamos todos: Villada no se fue, lo fueron.

LA PARTIDA II: Pareciera ser que el ministro saliente Ricardo Villada, quien, además en algún momento se autoproclamó como candidato a legislador nacional, no quiere dejar travesura sin hacer. Enojado, yéndose de boca, como ya dijimos, el funcionario, quien remarca cada vez que puede que está con el Gobernador, desde hace varios días ya estaba ido. El egoísmo de solamente estar en las buenas hace que estos personajes solamente quieran ser parte del poder, cuando las vacas están gordas en el momento que las vacas se ponen flacas, y no pueden ni siquiera o deben dejar su poderosos cargos, se enojan y patalean. Obvio, es decir que con la billetera gorda y con muchos cargos para repartir es fácil ser funcionario, pero la lealtad y el compromiso justamente se ven cuando la mano se pone dura y el camino áspero.

QUÉ JUGADA: Dicen que hace algunas semanas el Gobernador Gustavo Sáenz viene masticando una idea en soledad. Ávido de acuerdos “grosos”, estaría analizando la incorporación de un “Macro boy” a sus filas, reemplazando a su actual hombre de números, Roberto Dib Ashur. El cambio sería contador por contador, y quien estaría en la mente de Sáenz sería Fernando Yarade (el emprolijador). El Flaco no estaría en disgusto con la propuesta, y analizaría por qué no volver a su siempre antiguo amor el CCGB.

¡QUE PIEDRITA!: La bomba atómica que deja el saliente Ministro de Gobierno, Ricardo Villada, en ese lugar, preocupa cualquiera que le puedan llegar a ofrecer el cargo. Dicen que de RRHH de la Provincia se espantaron cuando vieron la cantidad de nombramientos y cargos políticos que tendría el hombre desde su llegada al recinto de Avenida de Los Incas. Parece que el responsable de RRHH ya había tirado la bronca por el grosero número de nombramientos exclusivos de esa área. “Son entre 80-90 personas nombradas”, tiró algún chusma resentido, que seguramente viene de otras gestiones y no logró caerle gracia al Ministro saliente. Eso sí, dijeron también esperanzados: «Ojalá que el que venga no solo haga feria de emprendedores».

¿DESCUIDO O ESTRATEGIA? DURAND AUSENTE: Llamó la atención en el acto de jura de los legisladores provinciales, la ausencia del Intendente capitalino, el princeso Emiliano Durand. Algunos dicen que fue por vergüenza tras haber perdido las elecciones en Capital en los dos últimos momentos, otros, que justificó su ausencia protocolar, pero que no mandó reemplazo alguno y otros, los más obsecuentes aseguraron que no había necesidad de que el hombre esté de cuerpo presente en el recinto de calle Mitre. En cambio, prefirió correr con shorcito y musculosa por el Cerro elefante, o por algún lugar que lo contacte con la naturaleza, y lo aleje de las responsabilidades de haber sido el perdedor del año. Más allá que sus asesores le insisten con su buena imagen. Nadie en su entorno se anima a reconocerle que en su distrito “la Capital” perdió las elecciones dos veces, y que por ello no tenía nada que hacer en la jura de Diputados y Senadores, aunque gran parte de ellos corresponden a su Municipio.

OTRA DISTRAÍDA: A la que se le fue el dedo mientras ocurría la sesión de jura de los nuevos legisladores fue a la señora que llega justo con el alquiler la diputada oficialista, Laura Cartuccia. La cual mientras junta los pesitos verdes para su alquiler, le pega unas atendidas a la tarjeta en páginas de ropa como por ejemplo María Cher. Tan fanatizada por comprar y aprovechar los descuentos, subió a su perfil de WhatsApp la foto de una falda de jean que tenía como destino su carrito de compras. La Cartuccia podrá pagar un alquiler de 1.300 dólares, tener un sueldo de 3 millones de pesos y casi no alcanzarle como ella, lo dijo pero eso sí… siempre bien vestida y de marca.