SALTA – (Por Diego Nofal) Un reciente escándalo en el histórico Profesorado de Salta 6005 sacude los cimientos de la educación pública provincial. Graves irregularidades administrativas y académicas han quedado al descubierto ante la comunidad. La situación actual revela un preocupante manejo detrás de las puertas del Ministerio de Educación. La Docente Normalizadora, Prof. Maria Carolina Cibantos, enviada directa del Grand Bourg, no responde sobre estos hechos. Su cercanía al coordinador general Nicolás Demitrópulos alimenta más interrogantes.
La institución vive hoy una profunda angustia entre sus trabajadores. Docentes y administrativos sienten amenazada su casa de formación. Personajes externos sin vínculo afectivo deciden ahora el futuro del establecimiento. Sus decisiones tendrán consecuencias terribles para la educación salteña. Las autoridades ministeriales deben frenar este suicidio educativo inmediatamente. Los burócratas de escritorio parecen ignorar la realidad de las calles salteñas.
La normalizadora Cibantos está envuelta en varias polémicas de gravedad. La primera acusación resultó ser un hecho bastante grotesco para la comunidad. Se la señaló por usar su CBU personal para recibir aportes de alumnos. Eso significa que el dinero iría a su cartera personal y no a una cuenta institucional. Además, actúa con anuencia del Consejo Superior de la institución. Estaría nombrando docentes sin respetar los méritos ni la opinión vinculante del consejo asesor. Estas prácticas atentan contra la transparencia y la calidad educativa. El proceder genera una total desconfianza en el sistema de designaciones. La comunidad exige explicaciones que nunca llegan desde las oficinas ministeriales.
Este profesorado no es la primera vez que enfrenta problemas de gestión. Durante mucho tiempo fue manejado por gente cercana a Santiago “el indio” Godoy. En ese período, se registraron varias irregularidades nunca aclaradas del todo. El establecimiento más grande de la provincia carga con un pasado administrativo oscuro. Aquella gestión dejó una huella difícil de borrar para los empleados honestos. Ahora las nuevas denuncias resuenan como un déjà vu preocupante. La historia parece repetirse en perjuicio de estudiantes y trabajadores. La falta de controles claros permite que estos ciclos se perpetúen.
Un hecho grave marcó el final de la anterior administración del profesorado. El vicerrector de la institución se jubiló sin dar cuenta de una gran suma. Se trata de una falta que asciende a nueve millones de pesos en el Profesorado 6005. Este misterio financiero nunca recibió una investigación profunda o pública. El dinero perdido representa recursos vitales para la formación de docentes. Su desaparición afecta directamente la infraestructura y los salarios. La impunidad en este caso sienta un precedente peligroso. Ahora los empleados temen que se repitan estos manejos oscuros.
Los trabajadores no han permanecido callados ante este cúmulo de desmanejos. Después de años de ser testigos mudos, alzaron su voz con firmeza. Los empleados del Profesorado le pidieron al Secretario de Gestión Educativa una intervención. Alejandro Williams Becker recibió el pedido formal de los trabajadores. La solicitud exige una intervención inmediata para terminar con los desmanejos. La comunidad educativa clama por una auditoría externa y transparente. Confían en que la autoridad pueda poner orden en este caos institucional. La esperanza es que esta vez la justicia y la razón prevalezcan.
Cierre de aulas en el Profesorado de Salta
Este noviembre dejó un sabor amargo en la histórica institución de Av. Entre Ríos. Una gran preocupación e injusticia embarga a toda su comunidad educativa. El pasado 18 de noviembre se conoció una noticia demoledora para muchos. Las segundas comisiones de los primeros años de varias carreras desaparecieron. Con ellas se esfumaron las ilusiones de cientos de salteños. El director Carlos Delgado tomó una decisión inconsulta mediante la Disposición N° 346/2025. Cerrando los primeros años de profesorados y tecnicaturas clave sin diálogo previo. El argumento fue un supuesto estudio de factibilidad sobre la asistencia regular. Dicho estudio contradice abiertamente la realidad numérica de las aulas. Biología tiene 101 estudiantes, Matemática 191, Turismo 82 y Administración 90. Estas cifras desmienten totalmente la justificación brindada por las autoridades. Además, se ignora la dinámica propia del nivel superior de educación.
Muchos estudiantes alternan el cursado regular con materias que recursan. También está la opción de rendir bajo la modalidad libre cada año. Cerrar comisiones es restringir el acceso a la educación pública gratuita. Se erigen barreras para ciudadanos que buscan un futuro próspero. La decisión inconsulta de Delgado truncará el futuro de cientos de personas. La mayoría no puede costear una educación privada en la provincia. Esto reducirá notablemente la cantidad de alumnos en el sistema. Se alentará una deserción forzada que compromete la continuidad pedagógica. También se afecta al sistema educativo y productivo provincial.
Ellos se nutren de la formación de nuevos docentes y técnicos superiores. Esta imposición atenta contra la función social del instituto históricamente. Reduce la oferta pública en la zona de influencia del profesorado. Perjudica a estudiantes que ya planificaron su cursado con la oferta vigente. Muchos alumnos requieren trayectorias flexibles para sostener su formación.
El Consejo Asesor Institucional y la comunidad elevaron notas pidiendo diálogo. Solicitan una mesa de trabajo con docentes especialistas de cada área. La normalizadora Cibantos y la supervisora Ivone Patagua no responden. Su silencio aumenta la angustia en los pasillos del querido profesorado. Los personajes externos sin vínculo afectivo deciden el destino de la casa. Esperemos que las autoridades ministeriales escuchen finalmente el clamor. Deben parar el suicidio educativo que planean burócratas lejanos. Es hora de que caminen las calles salteñas para entender la realidad. El futuro de la educación pública en Salta depende de esa acción inmediata.