SALTA –(Por Diego Nofal) En plena discusión por el voto electrónico o la boleta única de papel apareció un actor fundamental. Nadie en Salta esperaba semejante intervención desde el extranjero. El ex jefe de inteligencia de Hugo Chávez y Nicolás Maduro irrumpió en la escena. Hugo “Pollo” Carvajal, sin darse cuenta, se metió en un debate local. Su opinión llegó desde miles de kilómetros de distancia. Actualmente, se encuentra detenido en los Estados Unidos a la espera de juicio.
Para poner a los lectores en contexto, Hugo Carvajal tiene un historial peculiar. El ex militar ya pasó por España y ahora está preso en Norteamérica. Las autoridades estadounidenses lo acusan del grave delito de narcoterrorismo. Se ha convertido en un arrepentido del régimen chavista que decidió hablar. Ahora revela secretos que estuvieron ocultos bajo siete llaves durante años. Uno de esos secretos, según cuenta Carlos Ruckauf en su columna digital, es la alteración de elecciones mediante voto electrónico.
Usted se preguntará qué tiene que ver Venezuela con nuestra provincia. En una lectura superficial, podríamos afirmar que no tienen relación alguna. Pero al ahondar un poco surge una coincidencia inquietante. El sistema electoral de Salta es el mismo que se usó en Venezuela. También se utiliza en varios lugares de los Estados Unidos, para ser precisos. El servicio lo presta una empresa internacional llamada Smartmatic.
El propio Carvajal realizó declaraciones formales por escrito. Afirmó que “el sistema Smartmatic puede ser alterado, lo cual es un hecho confirmado. Esta tecnología fue exportada posteriormente al extranjero, incluyendo a Estados Unidos. Los operadores del régimen mantienen relaciones con funcionarios electorales externos. No afirmo que todas las elecciones fueran robadas, pero sí que pueden manipularse. El software se ha utilizado para hacerlo”, señaló el ex funcionario venezolano.
El ex espía no se limitó a hablar de máquinas de votar. También habló de cómo el narcoterrorismo infiltra países de la región. El objetivo es llenar de drogas a una nación para diezmar su población útil. Esta advertencia debería mantener atentos a todos los países, no solo a EE.UU. La droga ingresa a raudales en nuestra región, como bien sabemos. Parece una trama de película, pero la fuente es más que real.
Volviendo a lo importante, tenemos una declaración explosiva. Un ex jefe de inteligencia asegura haber alterado resultados electorales. Utilizó el mismo sistema que emplea la provincia de Salta en sus comicios. Sería el momento ideal para abandonar ese método tecnológico. Debemos volcarnos al sistema de boleta única de papel probado. Ese sistema se utilizó en las últimas elecciones nacionales de manera exitosa. Permitió una elección limpia y un registro rápido de los resultados.
Recordemos el día de las elecciones provinciales del veintiséis de octubre. Muchos funcionarios locales se resistieron a la boleta única de papel. Argumentaron que era inaplicable por la cantidad de candidatos existente. Dijeron que los ciudadanos debían votar a demasiadas listas diferentes. Esa objeción parece más una excusa que una realidad tangible. La boleta única funcionó a nivel nacional con una oferta política enorme. Priorizar la seguridad del voto es una obligación democrática fundamental.
La ironía de que un ex espía venezolano opine sobre Smartmatic y Salta es monumental. Su testimonio surge desde una celda en otro continente, lo cual es curioso. Nos ofrece una lección no solicitada pero extremadamente valiosa. La tecnología electoral debe ser transparente e infalible ante todo. La boleta de papel es simple, auditables y deja un rastro físico. Tal vez la solución a un debate moderno esté en un método antiguo. Confiar en el sistema es la base de toda democracia que se precie de tal.
La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com
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