SALTA – (Por Renato Ocampo) La reciente suspensión de la obra del puente sobre el río Vaqueros, atribuida a la falta de pagos por parte de la Dirección Nacional de Vialidad, ha reavivado la alarmante discusión sobre la escasa inversión en infraestructura en Salta.
Si bien Vialidad Nacional informa que ya se entregaron al menos 4 certificados de obra por el nuevo puente, las máquinas y obreros han desaparecido. Al costado de la ruta 9 se observan las vigas de hormigón, esperando a ser colocadas. La fecha programada para continuar su colocación está prevista para este miércoles 10.
Datos alarmantes
Según un informe del medio Ciudadana Comunicación, la Inversión Real Directa (IRD) del Gobierno nacional se ha mantenido muy por debajo de los niveles históricos, especialmente en los años 2024 y 2025.
De acuerdo con cálculos de la consultora Politikon Chaco, la IRD en las 24 jurisdicciones del país sufrió una caída del 73,4% en términos reales entre 2023 y 2024. Salta ha sido particularmente afectada, registrando un recorte aún más significativo, del 80,6% a precios constantes. Este impacto ha dejado a la provincia con uno de los niveles más bajos en inversión en obra pública de los últimos años.
Hasta noviembre de 2025, el gobierno nacional solo ha invertido 13.099 millones de pesos en obras en Salta, cifra que, aunque triplica lo invertido en el mismo periodo de 2024, se compara desfavorablemente con años anteriores. En 2023, el gasto en “Construcciones” fue de apenas un tercio del monto invertido en 2023 y menos de una cuarta parte del gasto en 2020, año marcado por la pandemia de COVID-19.
Los datos muestran un marcado aumento de la inversión en meses previos a las elecciones, pero tras estos eventos, el gasto se desplomó nuevamente. En octubre, mes de elecciones, la inversión llegó a *4.098 millones de pesos, pero en noviembre, tras el proceso electoral, cayó drásticamente a 448 millones.
Inversión provincial en caída libre
La situación no es mejor en el ámbito provincial. Desde el inicio de 2025, los primeros ocho meses mostraron una baja en la inversión en obra pública, alcanzando niveles similares a los de 2024, que evidenciaron las cifras más bajas en casi una década. En tan solo un año, la obra pública ha pasado de representar más del 7% del gasto provincial a apenas 3,6% en 2024 y 4,1% en 2025.
Asimismo, el año 2025 presenta un alarmante grado de subejecución presupuestaria, con solo el 31,1% de los recursos previstos para construcción efectivamente utilizados hasta agosto. Esto quiere decir que más de la mitad de las obras previstas quedaron sin hacerse.
Impacto en el empleo
La baja inversión en obra pública tiene consecuencias directas en el mercado laboral. Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, se reportaron 4.467 puestos de trabajo perdidos en el sector de la construcción, un sector que tradicionalmente es crucial para la generación de empleo en la provincia.
La situación actual plantea un futuro incierto para la infraestructura en Salta y para aquellos que dependen del sector de la construcción. La falta de respuesta por parte de las autoridades y la escasez de fondos para proyectos críticos podrían generar un impacto de largo plazo en el desarrollo económico y social de la región.
Los encuentros y viajes del gobernador Sáenz en Buenos Aires, todavía esperan resultados, mientras que en el plano local y según el presupuesto provincial, se espera un 2026 de ajuste y supervivencia. Mantener servicios esenciales será la prioridad, mientras que el desarrollo, por vía de obras públicas, tendrá que seguir esperando.