SALTA – En una entrevista con EL INTRA, el diputado nacional Carlos Zapata expresó su opinión sobre los cambios de gabinete implementados por el gobernador Gustavo Sáenz. Aseguró que el mandatario tiene derecho a reorganizar su administración, sin embargo, criticó la falta de resultados en la gestión.
Zapata destacó que, a pesar de las nuevas designaciones, «son las mismas personas que van cambiando de funciones», lo que genera escepticismo sobre la capacidad de provocar un verdadero cambio en la provincia. “Permítame ser escéptico acerca del resultado que pueda tener esta reestructuración con estas personas, porque no han acreditado a una capacidad descollante para que uno pueda, desde el punto de vista político, apreciar que haya un cambio de rumbo o mejor desempeño”.
Para el diputado de LLA “los salteños han pagado mucho impuesto, han recibido poco servicio y de mala calidad”. También cuestionó la productividad del gobierno provincial en los últimos años, diciendo que «no se puede hacer obra pública, de acuerdo a lo que expresa el gobernador, si no cuenta con fondos nacionales”
Luego puso de ejemplo a Juan Carlos Romero, en sus años al frente de la provincia, “yo creo que debería un poco fijarse cómo administraba en su momento Romero, cómo hacía para tener la tercera parte del presupuesto e invertir 20% de su ingreso en obra pública”.
En cuanto a Seguridad, afirmó que a pesar de la capacidad de los funcionarios, «la renovación de material para combatir el delito está muy atrasada». Según él, solo se ha renovado el 40% del parque automotor de la policía.
En el ámbito de la educación, volvió a eximir de culpas a los funcionarios, y menciona como falencias que el rendimiento de los estudiantes salteños está por debajo de la media nacional, así como las fallas en la infraestructura escolar.
Al opinar sobre salud, ya desbordaba indignación, “Ni qué hablar con un instituto de salud de la provincia, que está prácticamente quebrado”.
Finalmente, concluyó que, “no todo es tratar de sacar de la cancha la competencia política, cooptar todos los partidos y organizar unas redes de detractores de los opositores, y tratar de infiltrarlos”, en relación a la dinámica de vinculación política y las formas que han aplicado desde el gobierno provincial, “nos asusta la provincia que nos va a dejar para gobernar en el año 27”, refiriéndose a la deuda pública y augurando prematuramente, un triunfo opositor.