SALTA – El cierre del año vuelve a poner en agenda dos problemas que se repiten en la gestión de Emiliano Durand. Por un lado, el control de la pirotecnia ilegal, a pesar de las campañas de prevención, y, por otro lado, el impacto de las obras viales en plena temporada de lluvias.
Control y prevención de pirotecnia ilegal
A pesar de los operativos anunciados por la Municipalidad, el uso y la venta de pirotecnia continúan siendo un desafío. En distintos puntos de la ciudad, la comercialización de cohetes sin habilitación sigue siendo una práctica extendida que ni siquiera el municipio puede controlar.
Esta situación no solo implica un incumplimiento de las normativas vigentes, sino que también genera riesgos concretos en materia de seguridad, salud y convivencia, especialmente para niños, personas mayores y animales. La falta de controles efectivos y de campañas preventivas sostenidas profundiza un problema que se repite cada diciembre.
La tensión llegó incluso al Centro Cívico Municipal (CCM), donde ya se registraron protestas de comerciantes que reclaman mayor celeridad y claridad en el otorgamiento de habilitaciones, denunciando demoras burocráticas que terminan empujando a la informalidad.
Las obras, las lluvias y el caos de Durand
En paralelo, la ciudad transita un diciembre atravesado por obras viales en distintos sectores. De esta forma, en pleno fin de año, vecinos y conductores padecen a diario la congestión del tránsito, la falta de señalización adecuada y un sistema de transporte público que no logra absorber la demanda.
Mientras tanto, la Municipalidad se jacta de sus obras viales obviando el inicio de la temporada estival con todo el retraso que significa ejecutar obras en temporada de lluvias. Así, los vecinos de la ciudad de Salta terminan 2025 con caos fuera de control, tanto en sus veredas y calles como en el comercio ilegal.