SALTA – El jefe de Gabinete, Sergio Camacho, encabezó junto a ministros provinciales una reunión con todos los intendentes de la provincia en el marco del Foro de Intendentes. El encuentro, que tuvo como excusa un asado de camaradería, funcionó en los hechos como una fuerte bajada de línea política por parte del Ejecutivo provincial.
El mensaje fue claro y sin matices: trabajar de manera articulada, coordinada y permanente entre provincia y municipios. Bajo un clima distendido, el Gobierno provincial buscó ordenar la tropa y enviar señales de unidad en un contexto político cada vez más competitivo en el territorio.
«El trabajo territorial del Gabinete continúa en coordinación con los intendentes y los legisladores de cada Departamento. Es nuestra mecánica de trabajo para estar más cerca de la gente, como nos pide el gobernador Gustavo Sáenz», mencionó el jefe de Gabinete.
Ante ese planteo, Camacho fue contundente. Aseguró que, de ahora en adelante, la premisa del gobernador Gustavo Sáenz será la anunciada esta semana: “más territorio y menos escritorio”. Según trascendió, el Ejecutivo busca revertir la desconexión con los municipios y fortalecer el vínculo directo con los intendentes.
El objetivo de fondo es doble. Por un lado, no perder presencia territorial ni el control político en los municipios a través de los jefes comunales. Por otro, evitar que esos intendentes sean seducidos por La Libertad Avanza, un espacio que comienza a mostrar señales de crecimiento en distintas regiones de la provincia.
El principal temor del oficialismo está puesto en la posible aparición de nuevas figuras libertarias en municipios estratégicos como Orán y Tartagal, distritos clave por peso electoral y volumen político. En ese escenario, el Gobierno provincial apuesta a blindar su estructura territorial antes de que el reordenamiento político termine de consolidarse.