SALTA – (Por Diego Nofal) Un mundo digital peligroso crece sin control en Salta. Las autoridades parecen mirar para otro lado con inexplicable desinterés. La población joven es la más expuesta a este flagelo moderno. Un aviso en Telegram lo demuestra con cruda claridad. “Cripi verdoso, buen olor y buen peque, zona norte y tres cerritos”, reza el mensaje. La oferta es clara y no usa palabras claves encriptadas. Algo que tranquilamente podría entender la fiscal Sofía Cornejo Solá. Pero hoy la fiscal está más ocupada en ser la estrella de su equipo de fútbol amateur, además de la más linda, siempre ae la ve impecable, uñas recién hechas, pelo planchado y teñido a la perfección.
Su último gran caso fue la condena de dos personas acusadas de una minúscula estafa con criptoactivos. No quiero decir con esto que los estafadores no tengan que estar presos. Pero al lado de un muestrario de organizaciones criminales como es Telegram en Salta, y que le está pasando exactamente por debajo de las narices, esta condena parece un chiste. Sobre todo cuando estamos hablando de la seguridad de los jóvenes.
En las redes se vende marihuana de alta potencia secada químicamente. Este producto se consume como una habitualidad en nuestra provincia. También se expande por varias regiones de la Argentina. Es lo que antes se llamaba “prensado” pero con más calidad y más químicos. La fiscal que debería investigar esto parece más preocupada por el fulbito y algunas memecoins. Su prioridad no es cuidar a los salteños de estas amenazas.

Todo este mercado ilegal opera en las narices de las fuerzas policiales. Sobre todo, en la cara de la fiscal de ciberdelitos Sofía Cornejo Solá. Es crucial nombrar a esta fiscal por una razón muy simple. Las plataformas digitales son de su absoluta y exclusiva incumbencia. Nadie más en la provincia tiene jurisdicción sobre estos espacios virtuales. Solo ella, la fiscal más mimada del gobierno provincial, puede actuar. Su inacción resulta cada vez más difícil de comprender para la ciudadanía.
Me encantaría decir que esto es fruto de una investigación periodística intensa. Para ser completamente sincero, el método fue mucho más simple. Solo le pregunté a un chico de 19 años cómo conseguía drogas. Así de fácil fue acceder a este universo paralelo de crimen. El joven mostró más de una decena de grupos de Telegram activos. Allí se desarrollan sin ningún tipo de control compras y ventas ilegales. El catálogo es amplio y va desde armas de fuego hasta diversas drogas.
Sí, así como usted lo está leyendo, la situación es alarmante. Cualquier persona con Telegram en Salta puede comprar drogas hoy. Podría ser su padre de 80 años o su hijo de 16 años. Cualquiera puede acceder a este mundo de compras y ventas ilegales. La plataforma se utiliza mayormente para la comercialización de estupefacientes. La facilidad de acceso debería encender todas las alarmas posibles.
Pero las drogas no son lo único disponible en esta red clandestina. Como muestran las capturas de pantalla, se pueden comprar armas de fuego. También hay ofertas de drogas legales y servicios de prostitución. Inclusive se puede adquirir contenido pornográfico sin restricción alguna. Quiero volver a mencionar cómo descubrí este mundo paralelo. Un chico de apenas 19 años me lo mostró con total naturalidad. Me contó que varios de estos grupos tienen tres o cuatro años de existencia. Es decir, operan con impunidad desde hace mucho tiempo.


Así trabaja Sofía Cornejo Solá, con una despreocupación pasmosa. Su única tarea debería ser controlar las plataformas digitales. Y es, precisamente, lo único que sistemáticamente no hace. Bajo sus narices se descubrió una red de pedófilos terrible. Esos criminales contrataban niñas a través de redes sociales. Las captaban y ellas luego captaban a otras víctimas infantiles. La fiscal jamás se enteró de esta operación monstruosa. Su despacho parece un lugar alejado de la realidad salteña.
Ahora tenemos un ecosistema delictivo completo operando en línea. Gente vendiendo drogas, armas de fuego y contenido pornográfico. También ofrecen prostitución y ejecutan estafas virtuales complejas. Existen cientos de posibilidades de delitos consumados y por cometerse. Todo esto sucede sin que la persona encargada de investigarlo se entere. La fiscal ignora la existencia misma de estos grupos en la plataforma.

Será que otra vez la fiscal Sofía Cornejo Solá está muy ocupada. Quizás su agenda está llena de perseguir periodistas y opositores. Recordemos que para esos casos hasta abrió la feria judicial. Se movilizó para tomar declaraciones con una celera inusual. Pero cuando se trata de cuidar a nuestros chicos y a los salteños, la señora fiscal no tiene la más mínima intención de trabajar. La comunidad espera una respuesta que no llega, mientras el peligro crece.
La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com
X @turconofal.