PRINCESO, ESTRESADO: Parece que el intendente de la capital, Emiliano Durand no atraviesa su mejor momento si es molestado por los contribuyentes de la ciudad que pagan sus altísimas impuestos. A propósito, recordemos que aumentaron casi 700% en dos años de gestión, pero no estamos aquí para hablar de eso, sino para relatar la situación que vivió un compañero gimnasio del Intendente, que se acercó a consultarle acerca de un bache pendiente en la cuadra de su casa. A lo que es muy mal humor con mala forma, contestó: “Acá vengo a entrenar, no atender reclamos”. Eso habría dicho el jefe comunal al hombre, y sólo estaba pidiendo que aachen la calle del frente de su casa. Dicen que no es la primera vez que se molesta. Pasa cuando alguien le quiere hacer una consulta respecto a la Municipalidad en su hora de entrenamiento.
MARTIN, NO PESCA… PERO CAMINA: Dicen que el que madruga, Dios lo ayuda. Y es lo que parece tener en mente Martín Grande todos los sábados a la mañana cuando camina por la Ciclovía de la Autopista Oeste entre las 6:30/7.30 de la mañana. Y no sólo camina, sino que con una bolsa levanta basura que dejan los otros caminadores sin conciencia ambiental. Dicen que desde la misma forma metódica, busca recuperar el PRO después de Marzo.
ENO-JA-DI-SI-MA: Ya saltó el primer enojo con los cambios de gabinete provinciales. La que puso el grito en el cielo y pidió hablar con el coordinador administrativo, Nico “Insaurralde“ Demitrópulos fue la ahora Subsecretaria de Derechos Humanos, Mariana Reyes. Su cara de sorpresa permanente dejó entrever que no entendía, por qué justamente su área pasaba de ser Subsecretaría. Algunos dicen que cuando pidieron reunirse con ella, estaba de vacaciones en Cuba, y que eso la dejó un poco fuera de contexto con los cambios que se venían. Fastidiada, reunió la semana pasada a su equipo y les dijo claramente que si pasaban a hacer Subsecretaría, inmediatamente las actividades disminuían.
¡QUÉ TEMA! LAS OFICINAS CON BAÑO DEL CONCEJO DELIBERANTE: Como si se tratase de un tesoro preciado, las oficinas de Avenida del Líbano con baño privado, son la gestión más pesada que tiene que realizar el edil que recién asume. El que tuvo que agilizar los trámites fue el concejal Víctor Lamberto, quién sólo pidió no tener que compartir baño con su par José García, que tiene hora sagrada y lo ven pasar con “glade” en mano y sahumerio. Bueno, todo con mucho decoro y buen gusto. Así estamos.
COMPRAS NAVIDEÑAS: El Ministro Gaspar Solá optimizó el tiempo libre del fin de semana para hacer compras navideñas en el supermercado de Avenida Bolivia. Con un look campestre chic con bombacha de gaucho, alpargatas y boina natural, cargó el carrito con víveres para pasar las fiestas, y dejó vacía la góndola de confituras navideñas. Lo mejor fue que al momento de dejar el carrito de las compras en el estacionamiento, se ocupó de llevarlo hasta dÓnde corresponde. Un distinto.
AGUSTINA ¿LA SALVADORA?: Algunos creen que es la única que se ocupa del PRO local, aunque se auto postuló para secretaria de Gobierno del Princeso Durand, Agustina Álvarez teje sus redes de apoyo para poder re armar el PRO en Salta. Pese a que José Gauffin la apadrina, los más antiguos de los amarillos miran con recelo a la inquieta jovencita, que tiene como base logística la estación de servicio de San Cayetano, y ahi se reúne con oficialistas y opositores para diagramar estrategia y sanar al partido de Mauricio Macri por lo menos en Salta.
ULUNCHA BAILARÍN: El Presidente del Ente Regulador, Carlos “Uluncha” Saravia, fue el papi del jardín que lo dio todo en la fiesta de fin de año de su tercera camada de hijos. No pasó desapercibido en uno de los colegios de San Lorenzo Chico, a donde asisten los pequeños. Allí, Uluncha bailó árabe con unos movimientos extraños que horrorizarían a cualquier odalisca, pero él estuvo ahí dejando todo para ser un old daddy copado, aunque poco digno para la expresión corporal.
DONDE HOY HAY COMBOS, ANTES HUBO FIERROS Y MOTOS: Algunos memoriosos recuerdan que donde se ubica el gigante Mostaza frente a la estación de servicio Jacarandá no sería solo un emblema del fast food urbano. Sino que el lugar tendría una biografía previa, bastante más ruidosa y menos luminosa. Lenguas empapadas en azufre murmuran que el Intendente de Salta, Emiliano Durand, sería el dueño de ese punto estratégico. Se dice que la propiedad vendría de familia, de tiempos en los que allí funcionaba un taller de herrería, cuando el hierro y el aceite mandaban. El espacio habría pertenecido a Jorge Duránd, herrero de categoría, quien habría compartido sociedad y oficio con otro apasionado del metal, un tal Jiménez. Cuentan que ambos habrían sido fanáticos de las motos, motoqueros de una época donde el rugido venía del motor y no del marketing.