SALTA – (Por Diego Nofal).- Hace unos días, la senadora nacional Emilia Orozco publicó estados en Instagram reproduciendo una nota de este diario digital salteño, la cual denunciaba una persecución mediática en su contra. Nos pareció importante visibilizar ese ataque coordinado, más siendo ella licenciada en Comunicación. Es decir, una colega del gremio periodístico.
Compartió decenas de veces los posteos que referenciaban nuestro artículo. La nota incluía datos estadísticos poco difundidos en Salta, información relevante para la coyuntura política. Sin embargo, notamos una curiosa omisión en sus publicaciones digitales.
La senadora Orozco decidió no citar al medio que generó la información original. Hizo todo lo posible por recortar el nombre de este diario en las capturas. No obstante, dejó visible mi nombre y la semblanza que acompaña mis columnas. Allí figuran mis redes sociales, por si alguien desea expresar su descontento de manera directa.
Resulta llamativo el contraste con otro funcionario. Rodrigo Quinteros, también de La Libertad Avanza y periodista, sí se preocupó por citarnos correctamente en una oportunidad. Es un gesto básico que agradece el trabajo diario de quienes informamos. Un detalle de profesionalismo que brilla por su ausencia en este caso.
Una performance payasesca de Emilia Orozco
Esta performance victimista y anti medios es casi payasesca. No los hace quedar bien, sino todo lo contrario. La pretendida pelea con la prensa es un relato, pues muchos medios reciben pauta oficial. Esa actitud los iguala al cien por ciento con el kirchnerismo que tanto critican. Utilizó nuestra nota para atacar a todos por igual.
Nosotros fuimos el único medio opositor genuino en Salta durante los últimos años. Hemos sufrido aprietes, persecuciones y causas judiciales absurdas. Seguimos aquí, contra viento y marea, y seguiremos informando. Citarnos es un acto de respeto al trabajo riguroso e independiente, algo que parece olvidarse.
De hecho el director de este medio fue imputado por intimidación pública, una causa ridícula de la que fue sobreseído porque no tenía ningún sentido la acusación. Yo recibí cartas documentos y un apriete público por parte del vicegobernador de esta provincia, no obstante para la senadora Orozco todos los periodistas somos iguales.
Ser senadora por Salta, capital nacional de la fe, conlleva ciertas responsabilidades. Podría, por ejemplo, ocuparse del cierre de oratorios católicos en el Senado. Sería un tema más crucial para los salteños que esta guerra contra los medios. Para colmo, un medio partidario de La Libertad Avanza copió nuestra nota sin citarla.
Por todo lo expuesto, he aquí una breve clase de urbanidad digital. Si alguien habla de usted en un diario, puede ignorar el contenido. También puede rebatirlo o, si es positivo, compartirlo con alegría. Lo que nunca debe hacer es olvidar citar a los laburantes detrás de esa información. Son modales básicos de convivencia informativa, licenciada.