SALTA – La inseguridad se consolidó como uno de los reclamos más reiterados entre los ciudadanos de Salta, tanto que ya no se trata solo de una sensación. Los hechos de violencia urbana, robos y vandalismo forman parte de la experiencia cotidiana de muchos vecinos, que sienten una creciente falta de respuestas por parte del Estado.
Un dato refuerza esta preocupación que escala día a día. Sólo durante la noche de Navidad, el sistema de emergencias 911 recibió más de 3500 llamadas, una cifra que refleja la magnitud de los conflictos y la demanda constante de asistencia policial.
Asimismo, ya ocurrieron tres homicidios en los primeros cuatro días del 2026, dos en Salta Capital y uno en Embarcación. En todos los casos, las víctimas fueron acuchilladas y, al menos en dos casos, la ingesta alcohólica seguida de peleas callejeras estuvieron presentes.
Los vecinos se ven obligados a defenderse a sí mismos
En barrios de distintos puntos de la ciudad, los vecinos comparten relatos similares: robos reiterados, daños a viviendas y vehículos, y una presencia policial que consideran insuficiente o tardía. La sensación de desprotección se profundiza cuando, tras realizar denuncias, no se observan soluciones concretas ni medidas preventivas sostenidas.
Frente a este escenario, comienzan a surgir acciones vecinales de autorganización. En varios barrios, las comunidades decidieron implementar sistemas de seguridad barriales, coordinados y financiados por los propios vecinos, como respuesta a lo que perciben como un abandono por parte de la Policía y las autoridades provinciales.