ISA TE COPÓ LA MUNI: Pese a que pasea liviano por las dependencias provinciales junto a su hijo Sebastian, Miguel Isa volvió a su antiguo amor: su CCM. Ese mastodonte del horror, creación del propio Isa, nuevamente se llenó de “isistas”, y los mismos que compartieron gabinete con Emiliano Durand volvieron a instalarse en sus cómodas sillas de toda la vida, con sus mates y sándwiches de “paleta”. Entre las figuritas que volvieron, está la de Hugo Ovalle, que supo ser de los gestores culturales que no atendía en la Muni y solo recibía a culturosos de su entorno en su casa . «Era un busca”, tiró algún munipa enojado porque tuvo que cederle la silla al hombre. Nada cambia, todo se transforma.
EL TRÍO, Y QUÉ TRÍO: Franco Hernández, Nacho Jarsún y Omar Exeni se muestran como los jóvenes roba miradas del oficialismo, presentes en festivales y cuánto evento como el Festi Miel de Metán y la pre Chaya de Rosario de la Frontera. Camisas ajustadas, sonrisas calibradas y apariciones oportunas entre escenario y escenario parecen ser la carta estética del gobernador Gustavo Sáenz para ampliar la base electoral por vías no tradicionales. Una apuesta clara al voto bombacha: transversal, emocional y altamente fotogénico. La política también entra por los ojos. Y este verano, el oficialismo lo sabe.
LA CASITA DE FINDE: Este verano, muchos decidieron irse a la playa y otros invertir en el “compre” local. Ese es el presidente de REMSa, Javier Montero, que estrenó el 2026 con una casa en los Valles. Dicen que la misma fue elección de su esposa, y que se encuentra emplazada en un barrio cerrado de la perla. Calchaquí, Cafayate. No se pagó al contado pero sí con un crédito a 15 años. ModoAhorro.
UNA CHUPADITA, Y SEGUIMOS: El intendente Emiliano Durand parece haber encontrado una nueva forma de gestión: el marketing del cucurucho. En sus redes sociales, con una constancia admirable, lo vemos degustar helados en puestos callejeros, como si ese ritual azucarado lo acercara automáticamente a los problemas reales de la ciudad. No hay bache, inflación ni tasa municipal que resista la sonrisa derretida frente a cámara. El mensaje es claro: “Soy uno más”, aunque el contexto sea una Ciudad con demandas urgentes que no se resuelven con chocolate granizado. El helado, convertido en símbolo de cercanía, reemplaza al debate, a la planificación y a las respuestas de fondo. La política reducida a una selfie, la gestión heladito.
MILI BARISTA: Parece que en la Secretaría de Asuntos Agrícolas el tiempo sobra. Tanto, que su titular, Milagros Patrón Costas, puede darse el lujo de dividir sus tardes entre la función pública y la atención de un café ubicado sobre Mitre al 1500, emprendimiento que comparte con su hijo. Da la sensación de que la gestión marcha sola, sin necesidad de presencia plena, planificación constante ni dedicación exclusiva. Al fin y al cabo, el campo espera, el café no. Quizás sea una nueva modalidad de Estado multitasking: menos territorio, más mostrador.
LAURI2027: La diputada Laura Cartuccia parece haber arrancado antes la campaña rumbo a la intendencia. Su cambio de look habla solo: extensiones rubias nuevas, estética vedette y pose de selfie permanente. Desde ese nuevo escenario, critica al intendente Emiliano Durand con entusiasmo renovado y apunta también a cualquiera que ose cruzarse en su camino. Incluso a su propio compañero de bloque, Omar Exeni, que también sueña con disputar la jefatura política de la Capital. La discusión ya no es de ideas, ni de proyectos, ni de ciudad. Es de imagen, de ángulos favorables y de quién tiene más presencia en redes. En ambos casos, política donde el botox tensa más que los debates.
UN OSO EN PROBLEMAS: El ex senador Sergio Leavy vuelve a quedar en el centro de la escena, esta vez no por la rosca política sino por los pasillos judiciales. El Oso enfrenta una denuncia por incumplimiento laboral presentada por quien fuera su secretaria de prensa, V. Lizondo. La denunciante no solo reclama lo que considera derechos vulnerados, sino que además asegura tener mucho más para mostrar. Entre esas afirmaciones, dejó entrever que habría fondos públicos utilizados para cubrir cuestiones personales del legislador mandato cumplido.